De acuerdo con el RD 390/2021, el certificado energético debe ser suscrito por un técnico competente que posea la titulación académica habilitante. En el caso de Bedmar y Garcíez, contamos con un equipo de arquitectos, aparejadores e ingenieros colegiados con amplia experiencia en el parque inmobiliario de Jaén. Estos profesionales son los únicos autorizados para realizar la inspección al inmueble, un paso crítico donde se verifican m² de fachada, orientación, tipo de ventanas y eficiencia de los sistemas de ACS. Elegir un técnico local no solo agiliza el trámite, sino que asegura un conocimiento profundo de las soluciones constructivas típicas de Sierra Mágina, permitiendo sugerir mejoras de eficiencia que realmente aporten valor a la vivienda.
El parque de viviendas de Bedmar y Garcíez, compuesto por unas 1.947 unidades, presenta una tipología mixta. El casco histórico cuenta con edificaciones tradicionales con muros de carga de gran espesor, mientras que las zonas de expansión presentan bloques y unifamiliares construidos entre 1980 y 2007. Debido a la zona climática D3, la calificación más frecuente en viviendas sin reformas recientes suele ser la letra E o F. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en cámaras de aire y al uso de carpinterías metálicas sin rotura de puente térmico. Para viviendas posteriores al Código Técnico de la Edificación (2007), es habitual alcanzar una letra D o C. En Bedmar y Garcíez, la instalación de calderas de biomasa (aprovechando el subproducto del olivar) o la sustitución de ventanas por PVC con doble acristalamiento son las medidas que más rápidamente mejoran la calificación hacia una letra B.
La tramitación del CEE Bedmar y Garcíez está sujeta a la gestión de la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía. El órgano encargado es el Registro de Certificados Energéticos de Andalucía, donde se debe depositar el archivo XML generado por el técnico. Es fundamental que el registro se realice correctamente, ya que de lo contrario el documento no tendrá validez legal ante notario. Según las directrices del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, el certificado tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. En Andalucía, el proceso es totalmente digital, lo que permite obtener la etiqueta oficial de forma ágil una vez que el técnico ha subido el expediente al sistema telemático.
No disponer del certificado energético en Bedmar y Garcíez al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por publicitar una vivienda sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear el resultado del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
En una localidad con un mercado de alquiler activo, como el residencial de Bedmar y Garcíez, el control administrativo es creciente, por lo que tramitar el documento antes de publicar en portales inmobiliarios es la mejor inversión para evitar recargos innecesarios.