El parque de viviendas de Ávila presenta una gran heterogeneidad. Por un lado, encontramos el casco histórico con edificios de piedra y muros masivos previos a 1940; por otro, los desarrollos de los años 60 y 70 en el área de San Roque, y finalmente, la expansión sur con construcciones más modernas. La calificación energética más habitual en Ávila es la E, lo cual es lógico dado que gran parte de los 37.040 inmuebles de la ciudad fueron construidos antes de la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación de 2006.
En la zona climática D3, los inviernos son largos y fríos, lo que penaliza mucho a las viviendas con calderas de gasoil antiguas o ventanas de aluminio sencillo. Sin embargo, hemos certificado viviendas unifamiliares en zonas residenciales nuevas que alcanzan letras B o C gracias al uso de aerotermia y aislamientos de SATE. Para mejorar la letra en Ávila, las recomendaciones más efectivas suelen ser la sustitución de vidrios por otros de baja emisividad y la mejora del aislamiento en cámaras de aire mediante insuflado.
En la comunidad de Castilla y León, el registro de certificados de eficiencia energética está gestionado por el Ente Regional de la Energía (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. El registro se realiza a través de la plataforma telemática CEREN. Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La tasa administrativa en Castilla y León para una vivienda individual es de 2,91 euros, una de las más económicas de España. El técnico es el encargado de realizar este trámite en nombre del propietario, adjuntando el archivo XML generado por el software de certificación y el PDF firmado electrónicamente. Una vez registrado, el certificado tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa de 2021.
No disponer del certificado energético en Ávila al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en leves, graves y muy graves, con multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€.
- Infracción leve (300€ a 600€): Publicar el anuncio de venta o alquiler en Idealista o Fotocasa sin mostrar la etiqueta energética real.
- Infracción grave (601€ a 1.000€): Vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Infracción muy grave (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico sin tener la titulación requerida.
En una ciudad con una demanda creciente de alquiler residencial y turístico, la administración ha intensificado las inspecciones aleatorias para asegurar que los contratos de arrendamiento cumplen con este requisito legal básico.