Arzúa cuenta con un parque inmobiliario diverso de 3725 viviendas, donde conviven estructuras tradicionales de piedra con bloques de pisos construidos durante el auge demográfico de finales del siglo XX. Debido a que gran parte de las edificaciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética más frecuente en la zona oscila entre la E y la G. Las viviendas unifamiliares antiguas suelen presentar fugas de calor por cubiertas no aisladas y carpinterías de madera o aluminio sencillo. Para mejorar la letra en esta zona climática C1, las recomendaciones más efectivas suelen ser la instalación de trasdosados con aislamiento de lana de roca, el cambio a ventanas con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, y la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa.
La tramitación del certificado de eficiencia energética en Galicia está regulada por la normativa autonómica que complementa al Real Decreto 390/2021. El organismo encargado de gestionar estos datos es el INEGA (Instituto Enerxético de Galicia), dependiente de la Consellería de Economía e Industria. Es obligatorio que el certificado esté inscrito en el RGEE (Rexistro de Certificados de Eficiencia Enerxética de Edificios) para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. Una vez registrado, se emite la etiqueta oficial que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario en portales como Idealista o Fotocasa. La validez máxima es de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la normativa puede reducir la vigencia a 5 años para fomentar la renovación energética.
El incumplimiento de la obligación de disponer de certificado energético en Arzúa conlleva sanciones económicas severas según la Ley 8/2013. Las infracciones leves, como anunciar un piso en alquiler sin mencionar la calificación, pueden acarrear multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como vender una propiedad sin entregar el certificado al comprador, pueden alcanzar los 1.000€. En casos de falsificación de datos, las multas muy graves llegan hasta los 6.000€. Además del riesgo económico, la falta de este documento puede paralizar una firma ante notario en Arzúa o invalidar un contrato de alquiler si el inquilino decide denunciar la ausencia de la etiqueta energética obligatoria.
Además del certificado energético, los edificios en Arzúa con más de 50 años de antigüedad pueden requerir la ITE (Inspección Técnica de Edificios) o el IEE (Informe de Evaluación del Edificio). Estos trámites son complementarios y a menudo pueden coordinarse con la misma visita del técnico para ahorrar costes de desplazamiento. Si su vivienda es de Protección Oficial (VPO) o va a solicitar subvenciones de los fondos Next Generation para rehabilitación energética, necesitará un certificado previo y otro posterior a las obras para justificar el ahorro de energía primaria no renovable conseguido.