El parque de viviendas de Ariño, compuesto por unas 701 unidades, presenta una tipología mixta donde predominan las casas de pueblo tradicionales y algunas promociones de bloques de viviendas de mediados del siglo XX. Debido a que gran parte del casco urbano fue construido antes de la primera normativa de aislamiento de 1979 (NBE-CT-79), es muy común encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen presentar puentes térmicos significativos y sistemas de climatización antiguos. Por el contrario, las rehabilitaciones recientes o viviendas construidas bajo el Código Técnico de la Edificación de 2007 suelen alcanzar niveles D o C. Para mejorar la nota en Ariño, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislante y la sustitución de ventanas simples por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, dada la severidad climática de la zona B3-C2.
En el territorio aragonés, la normativa se alinea con las directrices estatales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. El órgano encargado de gestionar estos expedientes es el Registro de Certificación de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón, dependiente de la Dirección General de Energía y Minas. Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante terceros. Una vez finalizado el registro, se emite la Etiqueta de Eficiencia Energética, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Este documento tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa más reciente para incentivar la mejora del parque edificado más ineficiente.
No disponer del certificado energético en Ariño puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en leves, graves y muy graves. Por ejemplo, publicitar el alquiler o la venta de una vivienda en Ariño sin mencionar la calificación energética puede suponer multas de 300 a 600 euros. Si se vende la propiedad sin entregar el certificado al comprador, la sanción puede ascender hasta los 6.000 euros. Además del riesgo económico, la ausencia de este documento puede paralizar una firma en notaría o dar pie a que el contrato de arrendamiento sea impugnado por el inquilino. Dada la creciente vigilancia en portales inmobiliarios, contar con el CEE en vigor es una inversión necesaria y preventiva.