Ares cuenta con un parque inmobiliario diverso de aproximadamente 5.325 unidades. En el casco histórico y la zona de Redes, predominan viviendas tradicionales de piedra o ladrillo previas a 1980, donde la calificación energética más habitual oscila entre la E y la G debido a la ausencia de aislamiento en cámaras de aire. Por otro lado, las promociones de apartamentos y viviendas unifamiliares construidas entre 2000 y 2010 suelen situarse en una calificación D o E.
Para mejorar la letra en esta zona climática C1, las recomendaciones más efectivas suelen ser el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, así como la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o calderas de condensación de alta eficiencia. Estas mejoras no solo suben el valor del inmueble en el mercado de Ares, sino que reducen significativamente la factura de calefacción durante los meses de invierno.
El marco legal que regula este trámite en Ares es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional y las disposiciones específicas de la comunidad autónoma de Galicia. El órgano responsable de la gestión y supervisión de estos certificados es el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA), dependiente de la Xunta de Galicia.
El registro es obligatorio y debe realizarse tras la firma del técnico. Una vez registrado, el propietario recibe la Etiqueta Energética Oficial, que incluye un código de registro único y una vigencia de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es importante conservar el justificante de pago de la tasa administrativa y el documento de recomendaciones de mejora que acompaña al certificado para posibles auditorías o inspecciones de la administración.
La Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, establece sanciones severas para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado energético. En Ares, las infracciones se dividen en tres categorías:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler de un piso sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear el resultado del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
Dada la creciente actividad de alquiler vacacional en la zona costera de Ares, las inspecciones en plataformas como Idealista o Airbnb han aumentado, por lo que disponer del CEE es una inversión mínima frente al riesgo de sanciones.