El municipio de Antigüedad posee un censo de 431 viviendas, de las cuales una gran parte responde a la tipología de vivienda unifamiliar rural de construcción tradicional. Debido a la antigüedad de muchas de estas construcciones (anteriores a la NBE-CT 79), es habitual que la calificación energética inicial se sitúe en las letras E, F o G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en muros de piedra o ladrillo y a ventanas de carpintería metálica o madera sin rotura de puente térmico. Sin embargo, en las rehabilitaciones recientes o viviendas de obra nueva en la zona, es posible alcanzar calificaciones C o D mediante la instalación de calderas de biomasa (pellets), muy eficientes en entornos rurales, o la mejora del aislamiento en cubiertas. Dado que Antigüedad se encuentra en la zona climática D3, las mejoras en la envolvente térmica pueden reducir la demanda energética hasta en un 40%, mejorando significativamente el confort térmico en los meses de invierno.
Toda certificación energética en el ámbito de Antigüedad debe cumplir con las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. En nuestra comunidad, el órgano encargado de gestionar estos expedientes es el Ente Regional de la Energía (EREN), dependiente de la Junta de Castilla y León. El registro es obligatorio y telemático; una vez que el técnico sube el archivo generado por programas oficiales como CE3X o HULC, la administración emite la etiqueta energética oficial. Este documento tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa. Es fundamental conservar tanto el certificado como el justificante de registro para cualquier operación de compraventa o arrendamiento público.
No disponer del certificado energético en Antigüedad cuando es exigible puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las multas se dividen en tres niveles: las leves (300€ a 600€) por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación; las graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del certificado. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente, y el propietario se vería obligado a indemnizar por daños y perjuicios. En una localidad como Antigüedad, donde el mercado de segunda mano es relevante, cumplir con esta normativa evita bloqueos innecesarios en la firma de escrituras ante notario.
Además del certificado energético, los propietarios en Antigüedad pueden requerir otros servicios técnicos. Si su edificio tiene más de 30 o 50 años, según la normativa local, podría ser necesaria la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Estos trámites son complementarios y, a menudo, aprovechamos la inspección al inmueble del certificado energético para asesorar sobre el estado estructural y la conservación de la edificación. Si planea solicitar ayudas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Fondos Next Generation) para rehabilitación energética, disponer de un CEE previo y posterior es un requisito indispensable para cuantificar el ahorro de energía primaria no renovable alcanzado.