La normativa vigente establece que el certificado energético en Alpera debe ser realizado por un técnico competente. Estos profesionales son arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros o ingenieros técnicos que cuentan con la titulación habilitante y están colegiados en su respectivo colegio profesional de Albacete o ámbito nacional. La labor del técnico no es solo administrativa; durante la inspección al inmueble, debe medir estancias, comprobar el aislamiento de la envolvente térmica y analizar las instalaciones de climatización y agua caliente sanitaria. Elegir un profesional con experiencia en la provincia de Albacete garantiza que los valores de la zona climática D3 se apliquen correctamente, evitando calificaciones erróneas que perjudiquen el valor de venta o alquiler de la propiedad.
El municipio de Alpera cuenta con un parque de 1.697 viviendas, donde predominan las casas unifamiliares de arquitectura tradicional y bloques de baja densidad. Gran parte de estas construcciones son anteriores a la entrada en vigor de normativas térmicas estrictas, por lo que es habitual encontrar calificaciones de tipo E, F o G. Estas viviendas suelen presentar fugas de calor por ventanas antiguas o falta de aislamiento en cubiertas. No obstante, las reformas recientes que incluyen cambio de carpinterías por PVC con rotura de puente térmico y la instalación de calderas de condensación o aerotermia están permitiendo que muchos inmuebles en Alpera alcancen letras C o D. En el caso de la obra nueva, la normativa actual exige niveles de eficiencia que sitúan a las viviendas directamente en las categorías A o B.
En Alpera, el cumplimiento del RD 390/2021 es supervisado por el órgano autonómico competente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El registro es telemático y obligatorio para que el certificado tenga validez legal ante notario o en portales inmobiliarios. Según las directrices del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es de tipo G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental que el propietario conserve el documento original y la etiqueta energética, ya que son requeridos en cualquier contrato de arrendamiento o compraventa en la comarca del Corredor de Almansa.
No disponer del certificado energético en Alpera al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como anunciar el inmueble sin mencionar la calificación, conllevan multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como vender o alquilar sin entregar el certificado al destinatario, pueden alcanzar los 1.000€. Por último, las infracciones muy graves, que incluyen la falsificación de datos, pueden suponer multas de hasta 6.000€. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el comprador o inquilino por falta de información veraz sobre el consumo energético del inmueble.