Según lo establecido en el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser realizado por un técnico competente que posea una titulación habilitante (arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico). En Alpartir, nuestros colaboradores son profesionales colegiados en Zaragoza, lo que asegura que conocen perfectamente la normativa local y los requisitos del registro aragonés.
El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble para tomar medidas, revisar la envolvente térmica (muros y ventanas) y analizar las instalaciones de climatización y agua caliente sanitaria. No se admiten certificados realizados sin visita presencial, ya que el técnico debe verificar personalmente las características constructivas de la vivienda para garantizar una calificación energética veraz.
El parque de viviendas de Alpartir, compuesto por unas 382 unidades, presenta una tipología predominantemente rural y de baja densidad, con un gran número de viviendas unifamiliares y casas de pueblo. Debido a que gran parte del casco urbano fue construido antes de la entrada en vigor de normativas de aislamiento modernas (como el CTE de 2006), lo más habitual es encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G.
En esta zona climática D3, las viviendas suelen perder mucha energía a través de muros de piedra o ladrillo sin aislamiento y ventanas de vidrio sencillo. Para mejorar la letra en la etiqueta, las intervenciones más eficaces en la zona suelen ser el trasdosado de fachadas con aislamiento térmico y la sustitución de carpinterías por sistemas de PVC o aluminio con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo.
El registro de certificados energéticos en la comunidad autónoma es gestionado por el Gobierno de Aragón. Es un trámite obligatorio para que el documento tenga validez legal ante notarios y portales inmobiliarios. Una vez que el técnico sube el archivo .xml generado por el software oficial a la plataforma telemática autonómica y se abona la tasa correspondiente, se emite la etiqueta energética oficial.
Este proceso cumple con las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. En Alpartir, poseer esta etiqueta no solo es una obligación legal, sino que también permite acceder a deducciones fiscales en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética, siempre que se demuestre una reducción significativa del consumo de energía primaria no renovable.
La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador estricto para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado energético. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar un inmueble en venta o alquiler sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En Alpartir, al tratarse de un núcleo pequeño, los controles suelen derivar de denuncias de inquilinos o durante la firma de escrituras, donde el notario bloqueará la operación si no se presenta el documento registrado.