La elaboración de este documento debe recaer exclusivamente en técnicos competentes según lo define el RD 390/2021. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En nuestra red, contamos con profesionales con amplia experiencia en la provincia de Granada, conocedores de los sistemas constructivos tradicionales de la zona de Albuñol y La Rábita. El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble detallada, verificando cerramientos, orientaciones, sistemas de climatización y producción de agua caliente sanitaria. Contratar a un profesional cualificado asegura que las recomendaciones de mejora sean realistas y que el propietario no se enfrente a problemas legales por informes defectuosos o incompletos.
El parque de viviendas de Albuñol, compuesto por unas 3.698 unidades, presenta una tipología mixta. En el núcleo urbano predominan las viviendas unifamiliares entre medianeras y edificios de baja densidad, mientras que en zonas costeras como La Rábita encontramos bloques de apartamentos vacacionales. La mayoría de las construcciones anteriores a la NBE-CT 79 suelen obtener calificaciones E o F debido a la falta de aislamiento en cámaras de aire. Por el contrario, las promociones posteriores a 2007 suelen situarse en una letra D o C. En esta zona climática D3, las mejoras más efectivas para subir de letra incluyen la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y la instalación de sistemas de aerotermia, que pueden elevar la eficiencia del inmueble en hasta dos niveles en la escala energética.
En Andalucía, la gestión de la eficiencia energética depende de la Consejería de la Presidencia, Administración Pública e Interior, a través del Registro de Certificados Energéticos de Andalucía (REAN). El marco normativo estatal viene fijado por el RD 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos, como edificios de más de 500 m² de uso público o alquileres de corta duración. Al finalizar el trámite, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante el Ministerio para la Transición Ecológica y pueda ser presentado en cualquier contrato de arrendamiento o compraventa.
No disponer del certificado energético vigente en Albuñol al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se clasifican en tres niveles: las leves (de 300€ a 600€) por publicitar un inmueble sin mencionar su calificación; las graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del informe. En una localidad con un mercado de alquiler vacacional relevante en sus pedanías costeras, los portales inmobiliarios como Idealista o Fotocasa exigen obligatoriamente la etiqueta para validar los anuncios, aumentando el control administrativo sobre el cumplimiento de esta normativa de ahorro energético.