De acuerdo con la normativa nacional, el técnico competente para realizar el certificado de eficiencia energética debe ser un profesional con titulación académica y profesional habilitante, tales como arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores o ingenieros. En Albalate del Arzobispo, contamos con una red de técnicos colegiados que conocen perfectamente la tipología constructiva de la Comarca del Bajo Martín. La elección de un técnico local o con experiencia en la provincia de Teruel es fundamental, ya que garantiza un conocimiento profundo de los materiales tradicionales y los sistemas de calefacción más comunes en la zona. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble, requisito innegociable por ley, y de firmar digitalmente el documento que posteriormente se registrará ante la administración aragonesa.
El parque de viviendas de Albalate del Arzobispo, que suma 1.525 unidades, presenta una dualidad interesante. Por un lado, el casco histórico cuenta con construcciones tradicionales de muros de gran espesor pero escaso aislamiento térmico en cubiertas, donde es habitual encontrar calificaciones tipo E, F o G. Por otro lado, las viviendas construidas entre 1980 y 2007 suelen situarse en una letra E o D, dependiendo de si han renovado sus cerramientos. En Albalate, dada su zona climática C2, las mejoras que más impacto tienen en la nota final son la instalación de calderas de biomasa o pellets (muy eficientes en esta región) y el trasdosado de fachadas con aislamiento. Un inmueble con calificación D en esta localidad se considera ya bastante eficiente comparado con la media del parque pre-2000, lo que puede incrementar su valor de mercado significativamente.
El marco normativo principal es el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos, como edificios públicos de más de 250 m² o viviendas que se alquilen por cortos periodos. En el ámbito autonómico, la gestión corresponde a la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El proceso de registro es 100% telemático. Una vez que el técnico sube el archivo XML generado, la administración emite un número de registro oficial que debe figurar obligatoriamente en cualquier oferta, promoción o publicidad dirigida a la venta o arrendamiento del inmueble. Este registro permite a la administración supervisar que las viviendas cumplen con los estándares mínimos de sostenibilidad exigidos por la Unión Europea y el Ministerio para la Transición Ecológica.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético vigente puede acarrear graves perjuicios económicos y legales. Según la Ley 8/2013, las sanciones se dividen en tres categorías: leves (de 300 a 600€) por anunciar un inmueble sin mencionar su calificación; graves (de 601 a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (de 1.001 a 6.000€) por falsear el resultado del documento. En Albalate del Arzobispo, donde el mercado de alquiler residencial y de segunda mano es activo, los notarios exigen sistemáticamente el certificado para elevar a público cualquier escritura de compraventa. No disponer de él puede paralizar una operación de venta de forma indefinida.
Además del certificado energético, los edificios en Albalate del Arzobispo que superan los 50 años de antigüedad deben someterse a la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o al Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Estos trámites son complementarios y, a menudo, aprovechamos la visita técnica del CEE para realizar las mediciones necesarias para estos informes. Si su vivienda es unifamiliar y tiene intención de realizar una reforma estructural, también podemos asesorarle sobre las subvenciones de los Fondos Next Generation vinculadas a la mejora de la eficiencia energética, que requieren un certificado previo y otro posterior a las obras para justificar el ahorro energético conseguido.