Aguaviva presenta un parque inmobiliario compuesto por unas 681 unidades residenciales, donde predominan las viviendas unifamiliares de muros de carga tradicionales y edificios de baja altura. Dada la antigüedad media de muchas construcciones, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento térmico en cámaras de aire y al uso de calderas de gasoil o termos eléctricos antiguos. Sin embargo, aquellas viviendas que han realizado reformas en ventanas (instalando rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos) o han actualizado sus sistemas de climatización por aerotermia pueden alcanzar niveles D o C. En la zona climática B3-C2 de Teruel, las mejoras en el aislamiento de cubiertas son la medida más eficaz para subir de letra y reducir el consumo en las facturas de invierno.
La normativa que rige el certificado energético Aguaviva emana del marco estatal del RD 390/2021, pero su gestión administrativa depende directamente de la Comunidad Autónoma de Aragón. El órgano competente es el Registro de Certificación de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón, dependiente del Departamento de Industria. Es obligatorio que todo certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante notario o en un contrato de arrendamiento. Una vez tramitado, se obtiene la etiqueta energética, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Este documento es vital para la transparencia del mercado inmobiliario y es supervisado por organismos como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica.
La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador estricto para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado. En Aguaviva, las multas pueden oscilar entre los 300€ y los 6.000€ dependiendo de la gravedad de la infracción. Una infracción leve sería publicitar la venta de un piso sin mencionar su calificación; una grave, vender el inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador. Además de la sanción económica, la ausencia de este documento puede invalidar un contrato de alquiler o paralizar una firma en notaría. Dado el creciente control en portales como Idealista o Fotocasa, disponer de un CEE Aguaviva válido es la única forma de garantizar una operación inmobiliaria segura y legal.