El parque de viviendas de Aguarón, compuesto por 604 unidades, presenta una tipología mixta donde predominan las casas de pueblo unifamiliares de construcción tradicional y algunos bloques de pisos de media altura. Debido a la antigüedad de gran parte de las edificaciones (muchas anteriores al primer Código Técnico de la Edificación), la calificación más habitual en la zona oscila entre las letras E y G. Al situarse en la zona climática D3, los inviernos son fríos, lo que penaliza a los inmuebles que no han renovado sus cerramientos. Para mejorar la letra y, por ende, el valor de mercado del inmueble, las intervenciones más recomendadas en Aguarón son el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como la instalación de calderas de condensación o sistemas de aerotermia. Un inmueble con calificación C o D en esta zona es altamente valorado por el ahorro en facturas energéticas que representa para el futuro inquilino.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos, como edificios públicos o inmuebles destinados a alquileres de corta duración. En la Comunidad Autónoma de Aragón, el organismo encargado de la gestión es el Registro de Certificación de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón, dependiente de la Dirección General de Energía y Minas. El registro es un paso obligatorio, ya que sin el número de registro asignado por la administración, el documento no tiene validez legal para su uso en transacciones comerciales. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que el certificado debe estar siempre a disposición de los posibles compradores o arrendatarios desde el momento en que se anuncia la vivienda en cualquier portal inmobiliario de Aguarón.
La ausencia del certificado energético en una operación de venta o alquiler en Aguarón no es solo un impedimento logístico, sino un riesgo financiero real. Según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se dividen en tres categorías: Leves (300€ a 600€) por no exhibir la etiqueta en anuncios; Graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado; y Muy Graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información. En un entorno rural como Aguarón, el control sobre el mercado de alquiler ha aumentado, y los portales inmobiliarios bloquean anuncios que no dispongan de los datos de consumo y emisiones. Además, el comprador podría impugnar el contrato de compraventa si se demuestra que no recibió la información energética obligatoria, derivando en costes legales muy superiores al precio del propio certificado.