A Pontenova cuenta con 1.867 unidades residenciales con una tipología mixta. En el casco urbano predominan los edificios de viviendas construidos entre los años 70 y 90, mientras que en las zonas periféricas abundan las casas unifamiliares de piedra y pizarra, muchas de ellas anteriores a 1960. Debido a la antigüedad de gran parte del parque y a las exigencias de la zona climática C1, la calificación energética más habitual es la E o F. En viviendas unifamiliares sin aislamiento térmico moderno, es frecuente encontrar etiquetas G. Para mejorar esta letra y reducir el gasto en calefacción, las intervenciones más efectivas en esta zona son el soplado de aislamiento en cámaras de aire, la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y el cambio de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa.
La normativa estatal marco es el RD 390/2021, pero la gestión administrativa recae sobre el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA), órgano dependiente de la Xunta de Galicia. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro autonómico para que tenga validez legal en contratos de compraventa o arrendamiento. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica establecen que el propietario es el responsable último de presentar este documento ante el registro y de entregarlo al comprador o arrendatario.
Incumplir la obligación de disponer del CEE puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. En A Pontenova, el control administrativo se ha intensificado, especialmente en portales inmobiliarios. Las infracciones leves, como anunciar un piso sin mencionar su calificación, suponen multas de 300€ a 600€. Las graves, como vender una vivienda sin entregar el certificado al comprador, pueden llegar a los 1.000€, mientras que las muy graves (falsificar el documento) alcanzan los 6.000€. Además de la multa, el contrato de alquiler o venta podría ser impugnado por el interesado por incumplimiento de los requisitos informativos legales.
Además del certificado energético, los edificios en A Pontenova con más de 50 años de antigüedad pueden requerir el Informe de Evaluación de Edificios (IEE), que incluye la Inspección Técnica de Edificios (ITE). Aunque en Galicia no es obligatoria la cédula de habitabilidad para viviendas antiguas (se sustituye por la licencia de primera ocupación o el certificado de final de obra), el CEE es el documento que realmente demandan los bancos para conceder hipotecas verdes y los compradores para evaluar el coste futuro de las facturas de luz y calefacción en el inmueble.