De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes con titulación académica habilitante pueden firmar estos documentos. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros (industriales, civiles, de minas, etc.) colegiados. En Zamayón, contamos con técnicos locales que conocen perfectamente la normativa urbanística de Salamanca y las particularidades de la arquitectura rural de la zona. El técnico elegido tiene la responsabilidad de realizar la inspección al inmueble de forma presencial para medir cerramientos, identificar puentes térmicos y revisar las instalaciones de agua caliente sanitaria y climatización. Elegir un profesional colegiado no solo es una garantía legal, sino que asegura que las recomendaciones de mejora sean realistas y orientadas al ahorro económico del propietario.
Zamayón cuenta con un parque de unas 113 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares de tipología tradicional y algunas construcciones más recientes. Debido a que gran parte del parque fue edificado antes de la entrada en vigor del CTE de 2006, la calificación más habitual oscila entre las letras E y G. La zona climática D3 exige un aislamiento reforzado en cubiertas y ventanas para combatir las bajas temperaturas invernales de la meseta. Las viviendas que han renovado sus cerramientos por carpinterías de PVC con rotura de puente térmico o que han sustituido calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa suelen alcanzar calificaciones D o C. Mejorar la eficiencia no solo aumenta el valor de mercado de la vivienda en Salamanca, sino que puede reducir la factura energética en hasta un 40% anual.
La normativa aplicable es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las directrices de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de supervisar estos certificados es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN). El registro es obligatorio y debe realizarse en el portal oficial de la administración autonómica. Una vez registrado, se emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es importante conservar el justificante de registro y la etiqueta, ya que son los documentos que solicitará el notario en el momento de la venta o el arrendatario al firmar el contrato de alquiler.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): No entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad como Zamayón, la falta de este documento puede paralizar una venta en notaría o ser motivo de rescisión de contrato de alquiler por parte del inquilino. Evite riesgos legales y contrate su certificado hoy mismo.