Villavicencio de los Caballeros es un núcleo rural con una estructura urbana consolidada donde predominan las viviendas unifamiliares de dos plantas. Con un parque de 253 viviendas, muchas de ellas construidas antes de la normativa térmica de 1979 (NBE-CT-79), la calificación más habitual suele situarse entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en fachadas y cubiertas, así como al uso de sistemas de calefacción antiguos.
Para mejorar la letra en el certificado energético Villavicencio de los Caballeros, las recomendaciones más efectivas suelen ser: 1) Sustitución de ventanas por sistemas de rotura de puente térmico y doble acristalamiento. 2) Aislamiento de techos en plantas bajo cubierta. 3) Cambio de calderas de gasoil o carbón por equipos de aerotermia o biomasa. Una vivienda rehabilitada bajo estándares modernos en esta zona climática C1 puede alcanzar fácilmente una calificación C o B, lo que aumenta significativamente su valor de mercado.
La normativa que regula la eficiencia energética en España es el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae sobre la Junta de Castilla y León. El organismo encargado es el Ente Regional de la Energía (EREN), que gestiona el Registro Público de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios. Es obligatorio que el certificado esté inscrito en este registro para que tenga validez legal ante terceros.
La etiqueta energética que emite la administración tras el registro tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el IDAE subrayan que el propietario es el responsable final de que el registro se realice correctamente y de entregar una copia del certificado al comprador o arrendatario en el momento de la firma.
No disponer del certificado energético para publicitar, vender o alquilar una vivienda en Villavicencio de los Caballeros puede acarrear graves consecuencias económicas. Según la Ley 8/2013, las infracciones se dividen en leves, graves y muy graves, con multas que oscilan entre los 300 y los 6.000 euros. Por ejemplo, publicitar un inmueble en un portal inmobiliario sin mencionar su calificación energética ya se considera una infracción leve.
Además de la multa pecuniaria, la falta del CEE puede provocar la nulidad del contrato de arrendamiento o que el comprador pueda reclamar daños y perjuicios al vendedor. Dado que Villavicencio es un municipio pequeño pero con actividad en el mercado de segundas residencias, la vigilancia administrativa sobre los anuncios online ha aumentado significativamente, haciendo que la posesión de un certificado válido sea la mejor inversión para evitar problemas legales.