De acuerdo con el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros habilitados y colegiados. En Villaflor, es vital que el técnico conozca las particularidades del clima de la Sierra de Ávila, ya que la zona climática D3 requiere un conocimiento profundo sobre puentes térmicos y sistemas de calefacción por biomasa o gasóleo, comunes en la zona.
El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble presencial, verificando elementos como el espesor de los muros, el tipo de carpintería (ventanas), el acristalamiento y la eficiencia de las calderas o sistemas de climatización. No confíes en servicios que prometen el certificado sin visita, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas graves.
Villaflor cuenta con un parque de unas 146 unidades residenciales, donde predominan las viviendas unifamiliares de arquitectura tradicional y algunas construcciones de segunda residencia. Gran parte de estos inmuebles fueron construidos antes de la entrada en vigor del primer Código Técnico de la Edificación en 2006, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G.
Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento térmico en fachadas y cubiertas. Sin embargo, en viviendas rehabilitadas que han incorporado ventanas de PVC con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, es posible alcanzar una letra D o incluso C. En la zona D3, la mejora más efectiva para subir la letra suele ser la instalación de sistemas de calefacción de alta eficiencia, como la aerotermia, o la mejora del aislamiento mediante insuflado en cámaras de aire, lo que puede reducir el consumo energético hasta en un 40%.
El marco normativo principal es el RD 390/2021, que transpone directivas europeas sobre eficiencia energética. En el ámbito autonómico, el registro se realiza a través del Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), que gestiona el portal CEREN. Este organismo es el encargado de supervisar que todos los certificados presentados cumplan con los requisitos técnicos exigidos.
Es obligatorio que el propietario conserve el certificado original y entregue una copia (o el original en caso de venta) al nuevo inquilino o comprador. La etiqueta energética debe incluirse en cualquier anuncio publicitario en portales como Idealista o Fotocasa. Las fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica dictan que la validez del documento es de 10 años, excepto en casos de calificación G, donde la validez se reduce a 5 años para fomentar la renovación del parque más ineficiente.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece un régimen sancionador estricto para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado energético en Villaflor. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En una localidad pequeña como Villaflor, el control suele producirse en el momento de la firma ante notario o mediante inspecciones aleatorias de los portales inmobiliarios por parte de la administración autonómica.