Valencia de Don Juan cuenta con un parque de 4.196 viviendas con características muy diversas. En el casco histórico y zonas consolidadas, predominan edificios construidos entre 1960 y 1980, donde es habitual encontrar calificaciones energéticas tipo E o F debido a la ausencia de aislamiento térmico en cámara y ventanas de vidrio sencillo. Por otro lado, las nuevas promociones y unifamiliares desarrollados tras la implementación del Código Técnico de la Edificación en 2007 suelen alcanzar letras C o D. Al encontrarse en la zona climática C1, las viviendas en Valencia de Don Juan sufren una gran demanda de calefacción durante el invierno. Las mejoras más efectivas en la zona incluyen el trasdosado de fachadas con lana mineral y la sustitución de antiguas calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, lo cual puede elevar la calificación hasta dos letras en la escala de eficiencia.
El marco legal principal es el Real Decreto 390/2021, que endureció las exigencias para la certificación en toda España. En el ámbito regional, el registro de certificados se gestiona a través del CERESS, dependiente del Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN). Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que la etiqueta tenga validez legal. La administración autonómica realiza inspecciones de control de calidad de forma aleatoria para verificar que los datos declarados por el técnico coinciden con la realidad del inmueble. Este registro es el que permite que el certificado figure en las bases de datos oficiales que consultan los notarios antes de una firma de compraventa. La fuente oficial de referencia para cualquier consulta normativa en la región es el portal de energía de la Junta de Castilla y León.
No disponer del certificado energético en vigor puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética; graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del documento. En Valencia de Don Juan, con un mercado activo de alquiler residencial y vacacional, la vigilancia sobre los anuncios en portales inmobiliarios es constante. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado y la venta paralizada en la notaría si no se aporta el documento original y su correspondiente etiqueta oficial.
Además del certificado de eficiencia energética, los edificios en Valencia de Don Juan con más de 40 años de antigüedad están obligados a pasar la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación de Edificios (IEE). Realizar ambos trámites de forma coordinada puede suponer un ahorro de costes para las comunidades de propietarios. Asimismo, si planea solicitar ayudas del plan Renove o fondos Next Generation para la mejora de la envolvente térmica, el certificado energético previo y posterior es un requisito sine qua non para demostrar el ahorro de energía primaria no renovable conseguido tras la reforma.