De acuerdo con la normativa vigente, solo los técnicos competentes pueden suscribir un certificado de eficiencia energética. Estos perfiles incluyen arquitectos, arquitectos técnicos (aparejadores) e ingenieros de diversas especialidades, todos ellos debidamente colegiados. En la provincia de Palencia, contamos con una red de profesionales con amplia experiencia en la arquitectura tradicional de la zona de Torquemada. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble, verificar las dimensiones, analizar los puentes térmicos y los sistemas de climatización (calderas de gasoil, biomasa o gas natural predominantes en la zona). La elección de un técnico local garantiza no solo rapidez, sino un conocimiento profundo de las soluciones constructivas típicas de la comarca del Cerrato palentino.
El parque de viviendas de Torquemada cuenta con aproximadamente 813 unidades residenciales. Gran parte de estas construcciones son viviendas unifamiliares de adobe, piedra o ladrillo macizo, muchas de ellas edificadas antes de la primera normativa de aislamiento térmico de 1979 (NBE-CT-79). Por este motivo, es muy frecuente que las viviendas en el casco antiguo obtengan calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Estos inmuebles suelen presentar una alta demanda de calefacción debido a la zona climática D1. No obstante, las rehabilitaciones recientes que incorporan trasdosados con lana de roca o cambios de ventanas a rotura de puente térmico pueden elevar la calificación a niveles D o C. En el caso de obra nueva o grandes reformas, el uso de aerotermia y suelos radiantes permite alcanzar etiquetas A o B, optimizando el ahorro en la factura eléctrica hasta en un 60%.
El marco normativo que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, el cual amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos. En el ámbito autonómico, el órgano competente es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. El registro es obligatorio y debe realizarse de forma telemática. Una vez registrado el informe, la administración emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es de tipo G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es imperativo que el certificado esté vigente durante todo el proceso de comercialización del inmueble, ya que la etiqueta debe mostrarse en cualquier anuncio publicitario según las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica.
No disponer del certificado energético en Torquemada cuando existe obligación legal puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles: las leves (de 300€ a 600€) por no mencionar la etiqueta en anuncios; las graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o inquilino; y las muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear datos en la certificación. Además de la sanción económica, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente al carecer de una información esencial sobre las calidades del inmueble. En Torquemada, con un mercado de alquiler residencial activo, los inspectores de consumo pueden verificar la existencia de este documento en cualquier momento.