De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros debidamente colegiados. En Teruel, contamos con un equipo de profesionales que conocen perfectamente las particularidades constructivas de barrios como el Ensanche, la Fuenfresca o el Casco Histórico. La inspección al inmueble es un requisito innegociable; el técnico debe desplazarse físicamente a la vivienda para tomar datos sobre la envolvente térmica, los sistemas de calefacción (muy relevantes por el clima frío de la zona) y el agua caliente sanitaria. Elegir un técnico local garantiza un conocimiento profundo de la normativa de Aragón y una mayor rapidez en la gestión administrativa.
El parque de viviendas en Teruel, con unas 20.043 unidades censadas, presenta una gran diversidad. En el centro histórico, predominan edificios antiguos donde la calificación más frecuente suele ser la E o incluso la G, debido a muros con escaso aislamiento y carpinterías de madera antiguas. Por el contrario, en zonas de expansión con construcciones posteriores a 2007, es habitual encontrar letras C o D. Dado que Teruel es zona climática D3, las mejoras más efectivas para subir de letra incluyen el trasdosado de fachadas con aislante térmico y el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. Estas acciones no solo mejoran la etiqueta, sino que reducen drásticamente el consumo de gas o electricidad en los meses de invierno.
El registro de certificados energéticos en la comunidad es competencia de la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El procedimiento es telemático y requiere el pago de una tasa administrativa que, para viviendas unifamiliares o pisos, se sitúa actualmente en torno a los 22,38 euros. Una vez registrado, la administración emite la etiqueta energética oficial, que tiene un código de registro único. Este trámite es esencial, ya que las fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y el IDAE recalcan que un certificado no registrado no permite publicar anuncios en portales inmobiliarios ni formalizar contratos de compraventa.
No disponer del certificado energético vigente en Teruel puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones leves, como anunciar una vivienda sin mencionar su calificación, pueden conllevar multas de 300 a 600 euros. Las infracciones graves o muy graves, como falsear el resultado o vender sin entregar el certificado al comprador, pueden alcanzar los 6.000 euros. En Teruel, el control administrativo ha aumentado, especialmente en el mercado de alquiler residencial y turístico. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino si no se le entregó la información energética obligatoria en el momento de la firma.
Además del certificado energético, muchos propietarios en Teruel requieren la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE), especialmente en inmuebles de más de 30 o 50 años. Realizar estos trámites de forma conjunta puede suponer un ahorro de costes. En Aragón, aunque no se exige cédula de habitabilidad como en otras regiones, el certificado energético es el documento clave para acreditar la idoneidad técnica y el consumo de la vivienda ante cualquier administración o entidad bancaria para la concesión de hipotecas verdes.