Según lo establecido en el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser realizado por un técnico competente. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En el caso de Sorihuela, nuestros técnicos colaboradores en la provincia de Salamanca cuentan con la experiencia necesaria para evaluar tanto viviendas unifamiliares de piedra como nuevas construcciones. El técnico no solo mide las estancias, sino que analiza la envolvente térmica (muros, ventanas, cubiertas) y las instalaciones (calderas, termos, aire acondicionado). La elección de un profesional local garantiza un conocimiento profundo de la zona climática D3, fundamental para que las recomendaciones de mejora del certificado sean realistas y eficaces para reducir la factura de la luz y el gas.
Sorihuela cuenta con un censo aproximado de 262 viviendas, donde predomina la construcción tradicional y las casas unifamiliares de mediados del siglo XX. Debido a la antigüedad de gran parte del parque inmobiliario, la calificación más frecuente suele situarse entre las letras E y G. Las viviendas construidas antes de 1980 carecen generalmente de aislamiento térmico en fachadas y cubiertas, lo que penaliza la nota final. Sin embargo, aquellas rehabilitadas con carpinterías de rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos pueden alcanzar una D. En esta zona de Salamanca, la mejora más efectiva suele ser el cambio de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, y el trasdosado interior con aislante de lana de roca, lo que podría subir la calificación hasta dos letras, incrementando el valor de mercado del inmueble.
El registro del certificado de eficiencia energética en Sorihuela se realiza a través del CEREN (Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León), dependiente del Ente Regional de la Energía (EREN). Este organismo es el encargado de supervisar que los certificados cumplen con la metodología de cálculo reconocida por el Ministerio para la Transición Ecológica. En Castilla y León, la tasa de registro para una vivienda es de 29,10 euros. Es imperativo que el certificado esté debidamente registrado para que la etiqueta tenga validez legal ante notarios y portales inmobiliarios. Además, el documento tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años, obligando a una renovación más frecuente para incentivar la mejora de los edificios menos eficientes.
No disponer del certificado energético en Sorihuela al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética, conllevan multas de 300 a 600 euros. Las graves, como no entregar el certificado al comprador o arrendatario, pueden ascender hasta los 1.000 euros. En casos de falseamiento de datos, las multas muy graves alcanzan los 6.000 euros. Además de la sanción económica, la ausencia de este documento puede paralizar una firma en notaría o ser motivo de rescisión de contrato por parte del inquilino. En un mercado con creciente interés por el turismo rural y el alquiler vacacional, contar con la etiqueta en regla es fundamental para evitar inspecciones de consumo.