De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes que posean una titulación académica habilitante (Arquitectos, Aparejadores, Ingenieros Industriales, entre otros) pueden emitir este documento. En Santa Olalla, contamos con un equipo de profesionales colegiados que conocen perfectamente la normativa local y las características constructivas de la provincia de Toledo. El técnico es responsable de realizar la inspección al inmueble obligatoria, donde tomará medidas de los cerramientos, revisará la caldera, el aire acondicionado y evaluará la calidad de las ventanas. Elegir un técnico colegiado en la zona no solo garantiza la legalidad del trámite, sino que ofrece la seguridad de recibir recomendaciones de mejora realistas y adaptadas al clima D3 de la localidad.
El parque de 2.387 viviendas de Santa Olalla presenta una tipología mixta, con un núcleo histórico de casas unifamiliares y zonas de expansión con bloques de pisos construidos principalmente entre 1980 y 2010. Debido a la antigüedad de gran parte de las construcciones, la calificación energética más habitual oscila entre las letras E y G. Los inmuebles anteriores al CTE de 2006 suelen carecer de aislamiento térmico en cámara, lo que penaliza la nota final. Para mejorar la eficiencia en esta zona, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de paredes con lana de roca y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, lo que podría elevar la calificación a una D o incluso C.
El registro del certificado en Santa Olalla se realiza a través del Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla-La Mancha, gestionado por la Consejería de Desarrollo Sostenible. Este organismo es el encargado de supervisar que todos los documentos presentados cumplan con las exigencias del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Es importante recordar que el certificado tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación es de tipo G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Una vez registrado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que debe incluirse en cualquier oferta, promoción o publicidad dirigida a la venta o arrendamiento del inmueble.
La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador estricto para proteger a los consumidores. En Santa Olalla, no disponer del certificado energético al anunciar una vivienda puede acarrear multas leves de entre 300€ y 600€. Si se realiza la venta o el alquiler sin entregar el documento original o su copia, la infracción se considera grave, con sanciones que pueden alcanzar los 1.000€. Las infracciones muy graves, como falsear el resultado del certificado, pueden llegar hasta los 6.000€. Además de la sanción económica, la falta del CEE puede paralizar una firma ante notario, ya que el registrador de la propiedad exigirá el código de registro para completar la inscripción de la escritura.