Sando cuenta con un parque de aproximadamente 144 viviendas, caracterizado principalmente por construcciones de tipo unifamiliar y arquitectura tradicional rural. Debido a que gran parte de estas edificaciones son anteriores a la normativa de aislamiento de 1979 (NBE-CT-79), es muy común obtener calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Al encontrarse en la zona climática D3, las viviendas en Sando requieren un consumo de energía elevado para mantener el confort térmico en invierno. Las viviendas rehabilitadas recientemente, que han incorporado trasdosados con aislante térmico o sustituido ventanas antiguas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, pueden aspirar a una letra D o incluso C. Para mejorar la eficiencia en esta zona de Salamanca, las recomendaciones más efectivas suelen centrarse en la mejora del aislamiento en cubiertas y el cambio de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa.
El marco normativo que regula la eficiencia energética en Sando emana del Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, pero su ejecución práctica depende de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de gestionar las etiquetas es el Ente Regional de la Energía (EREN). Una particularidad de esta comunidad es su avanzado sistema de registro telemático, que agiliza la obtención de la etiqueta oficial tras la presentación del informe por parte del técnico. Los propietarios deben conservar el certificado durante sus 10 años de validez (o 5 años si la calificación es G). La administración realiza inspecciones periódicas para asegurar que los certificados presentados cumplen con los estándares del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, por lo que contar con un informe técnico riguroso es esencial para evitar requerimientos posteriores.
No disponer del certificado energético en Sando durante el proceso de comercialización de una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en tres niveles: las leves (de 300€ a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; las graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado válido; y las muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del informe. En un mercado donde los portales inmobiliarios filtran cada vez más los anuncios sin etiqueta, carecer de este documento no solo supone un riesgo legal, sino que dificulta activamente la visibilidad de tu propiedad ante posibles compradores o inquilinos en Salamanca.
Además del certificado de eficiencia energética, los propietarios en Sando pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad de su inmueble. Aunque en Castilla y León no se exige la cédula de habitabilidad como en otras comunidades, para edificios de cierta antigüedad puede ser necesaria la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación de Edificios (IEE) si se pretenden solicitar ayudas a la rehabilitación energética. Coordinar estos trámites con el mismo técnico que realiza el CEE puede suponer un ahorro de costes significativo. Puedes contratar tu certificado energético y consultar sobre otros servicios técnicos disponibles en la zona.