El parque inmobiliario de San Román de Hornija, compuesto por 362 unidades censadas, presenta una tipología predominantemente rural con un alto porcentaje de viviendas unifamiliares tradicionales. Debido a que una gran parte de las construcciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética típica oscila entre las letras E y G. Las viviendas más antiguas suelen presentar deficiencias en el aislamiento térmico de fachadas y cubiertas, además de sistemas de calefacción por biomasa o gasoil antiguos. Sin embargo, en las rehabilitaciones recientes y las escasas obras nuevas, es posible alcanzar niveles D o C. Para mejorar la letra en esta zona climática D3, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado interior de muros con lana de roca y la sustitución de ventanas de vidrio sencillo por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo.
En la comunidad autónoma de Castilla y León, la gestión de la eficiencia energética recae sobre el EREN (Ente Regional de la Energía). El registro es de carácter obligatorio para que el certificado tenga efectos legales frente a terceros. El procedimiento se rige por el Decreto 4/2024 (que actualiza normativas previas) y el marco nacional del RD 390/2021. Una vez el técnico registra el archivo XML generado, la Junta de Castilla y León emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Este registro garantiza que los datos han sido validados y que la vivienda cumple con los estándares mínimos exigidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
No disponer del CEE San Román de Hornija al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas graves según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves, con cuantías que van desde los 300€ hasta los 6.000€. Una infracción leve común es publicar un anuncio en portales inmobiliarios sin incluir la letra de consumo y emisiones. Una falta grave supone vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario. Además de la multa, la ausencia del certificado puede invalidar el contrato de arrendamiento o paralizar una venta en el momento de la firma ante notario, provocando retrasos costosos y posibles reclamaciones por daños y perjuicios del comprador.