De acuerdo con la normativa vigente, solo los técnicos competentes pueden emitir el certificado de eficiencia energética en Rubiá. Estos profesionales deben poseer una titulación habilitante, como arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos, y estar debidamente colegiados. La elección de un técnico con experiencia en la provincia de Ourense es fundamental, ya que conocerá las particularidades constructivas de la comarca de Valdeorras.
El técnico es responsable de realizar una inspección al inmueble pormenorizada, donde tomará medidas de las estancias, analizará la envolvente térmica (muros, ventanas y cubiertas) y revisará los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria. Un informe bien elaborado no solo cumple con la ley, sino que ofrece recomendaciones de mejora reales que pueden ahorrar hasta un 40% en las facturas de energía.
El municipio de Rubiá cuenta con un parque inmobiliario compuesto por aproximadamente 1544 viviendas. Al tratarse de un municipio con una larga trayectoria histórica, gran parte de sus construcciones son viviendas unifamiliares de piedra o ladrillo anteriores a la normativa de aislamiento de 1979. Por ello, es común encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G.
Dada la zona climática C1, los inviernos en Rubiá son fríos, lo que penaliza la calificación si el inmueble no dispone de ventanas con rotura de puente térmico o aislamiento en cámaras. Sin embargo, las viviendas rehabilitadas recientemente o las construidas bajo el Código Técnico de la Edificación (CTE) post-2007 suelen alcanzar letras C o D. Para mejorar la letra en esta zona, las intervenciones más efectivas suelen ser el cambio de calderas de gasoil por aerotermia o biomasa y la sustitución de vidrios sencillos por cristales de baja emisividad.
En Galicia, el organismo encargado de gestionar los certificados es el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA). El procedimiento administrativo está regulado por el Decreto 128/2016 y se realiza obligatoriamente de forma telemática. Es imprescindible que el certificado esté debidamente registrado para que la etiqueta energética tenga validez ante notarios y portales inmobiliarios.
El registro en Galicia conlleva el pago de una tasa administrativa que, para viviendas individuales, parte de un mínimo de 5 euros. Una vez completado el registro, se emite la etiqueta oficial que incluye el número de registro y la validez del documento, que es de 10 años para la mayoría de los casos. Toda la normativa gallega se alinea con el RD 390/2021 del Ministerio para la Transición Ecológica, garantizando la transparencia en el consumo energético de los edificios.
No disponer del certificado energético en Rubiá al anunciar, vender o alquilar una vivienda puede acarrear graves consecuencias legales y económicas según la Ley 8/2013. Las sanciones se dividen en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar un inmueble sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquiriente, obligando al vendedor a compensar por daños y perjuicios. Dada la inversión que supone una vivienda, el coste del certificado es despreciable frente al riesgo de una sanción administrativa.