Según establece el RD 390/2021, el certificado debe ser suscrito por un técnico competente. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En un núcleo rural como Ribota, es fundamental contar con un profesional que entienda la arquitectura tradicional segoviana, ya que muchas de las 132 construcciones del municipio presentan muros de carga de gran espesor o materiales autóctonos que influyen positivamente en la inercia térmica.
El técnico tiene la responsabilidad de realizar la inspección al inmueble obligatoriamente. Durante esta visita, tomará medidas de las estancias, analizará la orientación de la vivienda, el tipo de ventanas (vidrios y marcos) y los sistemas de producción de agua caliente y calefacción, que en Ribota suelen ser calderas de gasoil, biomasa o sistemas eléctricos.
El parque de viviendas de Ribota, compuesto por unas 132 unidades, presenta una tipología predominantemente de viviendas unifamiliares, muchas de ellas destinadas a segunda residencia o vinculadas a la actividad rural. La edad media de las construcciones es variada, existiendo un núcleo de casas tradicionales construidas antes de 1980 que suelen obtener calificaciones energéticas bajas (letras E, F o G) debido a la falta de aislamiento en cámaras de aire.
Sin embargo, las rehabilitaciones recientes y las viviendas construidas tras la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación en 2007 suelen alcanzar letras D o C. Dado que Ribota se encuentra en la zona climática D3, las mejoras más efectivas para subir de letra incluyen el trasdosado de muros exteriores y la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o pellets, lo cual puede reducir el consumo de energía primaria no renovable hasta en un 40%.
El registro de los certificados en Ribota se realiza a través del CEREN (Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León), gestionado por el Ente Regional de la Energía (EREN). Es un trámite obligatorio para que el certificado tenga validez legal frente a terceros. Castilla y León exige el pago de una tasa administrativa que, para viviendas individuales, está fijada actualmente en 29,10€.
La normativa autonómica sigue estrictamente las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es responsabilidad del propietario renovar el documento antes de su caducidad si el inmueble sigue en el mercado inmobiliario.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas tipifica las infracciones relacionadas con el CEE. En Ribota, no disponer del certificado para anunciar un inmueble en portales como Idealista o Fotocasa puede acarrear sanciones:
- Infracciones leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no exhibir la etiqueta.
- Infracciones graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Infracciones muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y la compraventa podría sufrir retrasos significativos en la firma ante notario.