La normativa vigente establece que solo los técnicos competentes pueden emitir el certificado energético en Renera. Este perfil profesional incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades, todos ellos debidamente colegiados. Es imperativo que el técnico realice una inspección al inmueble para tomar datos reales sobre los cerramientos, las ventanas, la orientación y los sistemas de climatización (calderas, aire acondicionado). No confíe en servicios que prometen el certificado sin desplazamiento, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas. Un técnico con experiencia en la provincia de Guadalajara conocerá mejor las soluciones constructivas típicas de la Alcarria, lo que garantiza una calificación más precisa y ajustada a la realidad térmica de la zona.
Renera es un núcleo rural con un parque de aproximadamente 208 unidades residenciales. Dada la antigüedad media de muchas de estas construcciones, la mayoría de las viviendas sin reformas recientes suelen obtener una calificación energética E, F o G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en muros de piedra o ladrillo antiguo y a la presencia de ventanas de vidrio sencillo. Sin embargo, en viviendas unifamiliares rehabilitadas o de reciente construcción, es común alcanzar letras D o C. Para mejorar la eficiencia en la zona climática D3, las medidas más efectivas suelen ser el trasdosado interior de fachadas con lana de roca y la sustitución de carpinterías por sistemas con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. Estas mejoras no solo suben la letra en la etiqueta, sino que reducen la factura eléctrica en hasta un 40%.
El marco normativo que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, complementado por las directrices de la Dirección General de Transición Energética de Castilla-La Mancha. Es obligatorio registrar el documento en el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla-La Mancha para que la etiqueta tenga validez legal ante notario o en portales inmobiliarios. La administración regional exige el pago de una tasa para la emisión de la etiqueta oficial, que identifica el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de dióxido de carbono. La validez máxima del certificado es de 10 años, excepto cuando la calificación es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas por el incumplimiento de la certificación. En Renera, vender o alquilar una propiedad sin disponer del certificado energético vigente puede acarrear multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Las infracciones leves (de 300€ a 600€) incluyen publicitar el inmueble en portales como Idealista o Fotocasa sin mencionar la calificación. Las infracciones graves o muy graves se reservan para casos de falsificación o venta sin entregar el documento original al comprador. Además de la multa económica, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y la escritura de compraventa podría verse bloqueada en la notaría el día de la firma.