La normativa vigente estipula que solo técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales o ingenieros técnicos que estén debidamente colegiados. En Reíllo, es fundamental contar con un técnico que conozca las particularidades constructivas de la provincia de Cuenca, capaz de realizar una inspección al inmueble rigurosa donde se analicen los puentes térmicos, la transmitancia de los cerramientos y el rendimiento de las calderas o sistemas de climatización. Un técnico cualificado no solo firma un papel, sino que asesora sobre cómo reducir la factura de la luz y el gas mediante mejoras estratégicas en la envolvente térmica.
El parque de viviendas en Reíllo, compuesto por unas 144 unidades, presenta una tipología mayoritariamente rural con predominio de casas unifamiliares de muros de carga de piedra o ladrillo. Dado que una parte significativa de las construcciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética más habitual oscila entre la E y la G. Estas viviendas suelen presentar carencias en el aislamiento de cubiertas y ventanas de vidrio sencillo. Para mejorar la letra en la etiqueta, las intervenciones más efectivas en esta zona climática D3 incluyen el trasdosado de paredes exteriores con aislante mineral y la sustitución de antiguas calderas por sistemas de aerotermia o calderas de biomasa, muy eficientes en entornos rurales. Una vivienda rehabilitada en Reíllo puede alcanzar fácilmente una calificación C o D, incrementando su valor de mercado hasta un 10%.
El marco legal principal es el Real Decreto 390/2021, que amplía la obligatoriedad de la certificación a más supuestos, como edificios de más de 500 m² o viviendas destinadas a alquiler vacacional. En nuestra comunidad, el organismo encargado de gestionar estos expedientes es el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla-La Mancha, dependiente de la Dirección General de Transición Energética. Una vez que el técnico registra el documento, la administración emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, salvo en los casos de calificación G, donde la validez se reduce a 5 años. Es imperativo que el certificado esté registrado antes de que el inmueble se anuncie en cualquier portal inmobiliario.
No disponer del certificado energético vigente en Reíllo puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética, conllevan multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves o muy graves, como falsear el resultado del certificado o vender un inmueble sin entregar el documento original al comprador, pueden alcanzar los 6.000€. Además de la multa, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el adquirente o inquilino al no cumplirse los requisitos de transparencia informativa sobre la calidad energética de la vivienda.