Pozuelo del Rey cuenta con un parque de 579 viviendas, donde predominan las viviendas unifamiliares y las casas de pueblo tradicionales. Gran parte de estas construcciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, por lo que es habitual encontrar calificaciones energéticas E o F. En estas viviendas, las principales pérdidas de energía se producen por puentes térmicos en carpinterías antiguas y falta de aislamiento en cubiertas. Sin embargo, en las promociones más recientes situadas en las zonas de expansión del casco urbano, es posible alcanzar letras C o D. Para mejorar la nota en Pozuelo del Rey, las intervenciones más efectivas suelen ser el cambio de ventanas por vidrios bajo emisivos y la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia, aprovechando la zona climática D3.
El marco legal nacional viene definido por el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae en la Comunidad de Madrid. El registro oficial se realiza a través de la Dirección General de Descarbonización y Transición Energética. En Madrid, el registro es telemático y, una vez presentado el informe firmado por el técnico, se obtiene la etiqueta energética oficial que incluye el número de registro necesario para cualquier anuncio en portales inmobiliarios. Es fundamental recordar que la validez del certificado es de 10 años, excepto cuando la calificación es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Fuentes oficiales como el IDAE subrayan la importancia de este documento para fomentar el ahorro económico en los hogares.
No disponer del certificado energético vigente en Pozuelo del Rey conlleva riesgos legales y económicos significativos bajo la Ley 8/2013. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar la calificación energética, pueden suponer multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves o muy graves, como falsear el resultado del certificado o vender un inmueble sin entregar el documento al comprador, pueden alcanzar los 6.000€. Además de la sanción económica, la falta del CEE puede paralizar una firma en notaría o ser motivo de rescisión del contrato de alquiler por parte del inquilino. En un mercado de alquiler creciente en la periferia de Madrid, cumplir con esta obligación protege jurídicamente al propietario frente a reclamaciones.