El parque de viviendas de Peralta de Calasanz, compuesto por unas 375 unidades, presenta una tipología mixta. El casco antiguo se caracteriza por construcciones de piedra y tapial con muros gruesos que ofrecen buena inercia térmica pero suelen carecer de aislamiento moderno, resultando frecuentemente en calificaciones E o F. Por otro lado, las rehabilitaciones recientes y las viviendas unifamiliares construidas bajo el CTE de 2007 suelen alcanzar niveles C o D.
Dada la dureza del invierno en Huesca, las mejoras más efectivas para subir de letra en esta localidad son el trasdosado interior de muros con lana de roca y la sustitución de ventanas de vidrio sencillo por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento con cámara de aire de 16mm. Estas intervenciones no solo mejoran la etiqueta, sino que aumentan el confort térmico en una zona donde las temperaturas mínimas suelen bajar de los 0°C con frecuencia.
La normativa que regula este trámite en el territorio es el RD 390/2021 a nivel estatal, complementado por las disposiciones del Gobierno de Aragón a través de su Departamento de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial. El registro oficial es obligatorio y es el paso final para que el certificado tenga validez legal ante terceros.
Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica subrayan que el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. En nuestra gestión para Peralta de Calasanz, incluimos el alta en el registro autonómico y la entrega de la etiqueta oficial de Aragón, documento que incluye el código de registro necesario para cualquier contrato de compraventa o arrendamiento.
La Ley 8/2013 establece sanciones claras por el incumplimiento de la normativa de eficiencia energética. Las multas se dividen en tres niveles: leves (de 300 a 600€), graves (de 601 a 1.000€) y muy graves (de 1.001 a 6.000€). En Peralta de Calasanz, las infracciones más comunes suelen ser anunciar la venta o alquiler de una vivienda en portales inmobiliarios sin mostrar la etiqueta energética o no entregar el certificado original al comprador en el momento de la escritura.
Más allá de la sanción económica, carecer de este documento puede paralizar una venta en la notaría o permitir que un inquilino rescinda un contrato de alquiler por incumplimiento de los requisitos legales del inmueble. Dada la baja densidad de población (245 habitantes), el control administrativo es eficiente y se recomienda tener la documentación en vigor antes de iniciar cualquier acción comercial.