De acuerdo con la normativa vigente, solo técnicos competentes con titulación de arquitectura, arquitectura técnica, ingeniería o ingeniería técnica pueden suscribir este documento. En Naval, trabajamos con profesionales colegiados en la provincia de Huesca que conocen perfectamente la arquitectura tradicional del Somontano y los materiales de construcción predominantes en la zona. El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble presencial para medir fachadas, revisar ventanas, identificar puentes térmicos y verificar los sistemas de producción de agua caliente y calefacción. No confíes en servicios que prometen el certificado sin visitar tu vivienda, ya que carecen de validez legal y pueden acarrear sanciones administrativas.
El parque de 197 viviendas en Naval es mayoritariamente de tipología unifamiliar y construcciones tradicionales en el casco urbano, con una edad media que a menudo supera los 40 años. Debido a esto, la calificación energética más común suele situarse entre las letras E y G. Las viviendas construidas antes de 1980 carecen de los aislamientos térmicos que exige el CTE actual, lo que penaliza la nota final. Sin embargo, propiedades que han reformado sus cerramientos con doble acristalamiento o han sustituido calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa (muy eficiente en entornos rurales) pueden alcanzar fácilmente una letra D o C. En la zona climática D1, mejorar el aislamiento de la cubierta es la medida que más incrementa la eficiencia energética.
Toda certificación en Naval debe cumplir el Real Decreto 390/2021. En el ámbito autonómico, el documento debe inscribirse en el Registro de Certificación Energética de Edificios de la Dirección General de Energía y Minas de Aragón. Este trámite es el que otorga la etiqueta energética oficial, necesaria para cualquier anuncio en portales inmobiliarios. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, junto al IDAE, supervisa que estos registros cumplan con los estándares europeos de descarbonización. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años, obligando a una renovación más frecuente.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas por el incumplimiento de esta obligación. En Naval, las multas pueden oscilar entre los 300€ y los 6.000€ dependiendo de la gravedad de la infracción. Publicar la venta de una casa en Naval en portales como Idealista o Fotocasa sin mostrar la etiqueta energética se considera una infracción leve. No entregar el certificado original al comprador en la notaría o al inquilino al firmar el contrato de arrendamiento es una falta grave. Además de la multa, el contrato de compraventa podría ser impugnado por el comprador si se demuestra que no se cumplió con la transparencia informativa sobre la eficiencia del inmueble.