De acuerdo con el RD 390/2021, el certificado energético debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica habilitante (arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico) y esté colegiado en su respectivo colegio profesional. En Narros del Castillo, trabajamos exclusivamente con técnicos que conocen profundamente las particularidades constructivas de la zona de Ávila.
Es fundamental que el profesional realice una inspección al inmueble presencial para tomar datos sobre la envolvente térmica (muros y ventanas), los sistemas de climatización y la producción de agua caliente sanitaria. No confíe en ofertas que prometen el certificado sin visita, ya que carecen de validez legal y pueden acarrear sanciones graves tanto para el técnico como para el propietario.
Narros del Castillo cuenta con un parque inmobiliario consolidado de unas 172 unidades residenciales, donde predominan las viviendas unifamiliares de construcción tradicional y algunas edificaciones rehabilitadas. Debido a la antigüedad de muchas de estas construcciones, la calificación energética más frecuente suele situarse en las letras E, F o G.
Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento térmico en muros y a la presencia de calderas de gasoil o sistemas eléctricos antiguos. Sin embargo, en viviendas que han renovado sus cerramientos con carpinterías de aluminio con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, es posible alcanzar una letra D. Para mejorar la eficiencia en esta zona climática D3, las recomendaciones técnicas suelen centrarse en la instalación de sistemas de aerotermia o biomasa, que aprovechan mejor los recursos energéticos en el entorno rural de Ávila.
La normativa que regula la eficiencia energética en España es el Real Decreto 390/2021. En el ámbito autonómico, el registro de certificados energéticos en Castilla y León se gestiona a través del Ente Regional de la Energía (EREN). Este organismo es el encargado de supervisar que todos los certificados presentados cumplan con los requisitos de calidad y veracidad exigidos.
Una vez que el técnico registra el documento, la administración emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica subrayan la importancia de este registro para el control del consumo de energía y la reducción de emisiones de CO2 a nivel nacional.
No disponer del certificado energético para vender o alquilar una vivienda en Narros del Castillo constituye una infracción según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las sanciones se dividen en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por no entregar el certificado al comprador o arrendatario en el momento del contrato.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
En una localidad con mercado de alquiler residencial y turístico, el control sobre el cumplimiento de esta norma es cada vez más estricto por parte de los portales inmobiliarios y las autoridades locales.