Morelábor presenta un parque residencial de aproximadamente 564 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares de tipología rural y construcciones tradicionales. Gran parte de estas edificaciones fueron levantadas antes de la normativa de aislamiento de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen presentar carencias en aislamiento en muros de fachada y carpinterías sencillas. Por otro lado, las rehabilitaciones recientes o viviendas construidas bajo el amparo del Código Técnico de la Edificación (post-2007) suelen alcanzar letras C o D. Debido a la zona climática D3, las mejoras que más impacto tienen en la letra final son la instalación de sistemas de calefacción por biomasa, muy comunes en la zona, y el trasdosado de muros con aislamiento térmico, que puede reducir el consumo energético hasta en un 40% anual.
Toda certificación en Morelábor debe cumplir con el marco estatal del Real Decreto 390/2021 y la normativa específica de la Junta de Andalucía. El órgano competente es la Consejería de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, que gestiona el Registro de Certificados Energéticos. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito para que tenga validez legal ante notarios y portales inmobiliarios. La etiqueta energética obtenida tiene una validez de 10 años, a excepción de aquellas que obtengan una calificación G, cuya validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos registros cumplan con los estándares europeos de eficiencia, fundamentales para acceder a subvenciones de rehabilitación energética.
No disponer del certificado energético para anunciar un piso en Morelábor puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no exhibir la etiqueta.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En municipios como Morelábor, el control ha aumentado debido a la digitalización de los portales inmobiliarios, donde la ausencia de la etiqueta bloquea automáticamente la visibilidad del anuncio, dificultando la transacción del inmueble.