El parque de viviendas en Miranda de Ebro es heterogéneo. Gran parte del centro urbano y barrios consolidados fueron construidos entre los años 1960 y 1980, antes de la entrada en vigor de normativas estrictas de aislamiento. Por ello, la calificación más frecuente en estas zonas es la letra E o G. Estas viviendas suelen presentar puentes térmicos en persianas y falta de aislamiento en fachadas. Por otro lado, las nuevas promociones en áreas de expansión y viviendas rehabilitadas suelen alcanzar niveles C o D. Dado que Miranda se encuentra en una zona climática D1, las mejoras que más impacto tienen en la calificación son la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como el cambio de calderas de gasóleo por sistemas de aerotermia o calderas de condensación de alta eficiencia, pudiendo subir hasta dos letras en la escala energética.
La normativa que regula este trámite en Miranda de Ebro es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las disposiciones de la Junta de Castilla y León. El órgano encargado de la gestión y supervisión de estos certificados es el EREN (Ente Regional de la Energía de Castilla y León). El registro es obligatorio y debe realizarse de forma telemática. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es responsabilidad del propietario renovar el certificado si este caduca antes de una nueva venta o contrato de alquiler. Los datos del certificado son públicos y pueden ser consultados en el inventario oficial del Ministerio para la Transición Ecológica, lo que garantiza la trazabilidad y veracidad de la información energética aportada.
El incumplimiento de la obligación de disponer del certificado energético puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler de un piso en portales inmobiliarios sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): No entregar el certificado original al comprador o una copia al arrendatario al firmar el contrato.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
En una ciudad como Miranda de Ebro, con un mercado de alquiler activo, las inspecciones administrativas son cada vez más frecuentes, especialmente en anuncios publicados en plataformas digitales. Evitar estas multas es sencillo y económico contratando el servicio con técnicos profesionales.
Además del certificado energético, los edificios en Miranda de Ebro con más de 30 años de antigüedad están obligados a pasar la ITE (Inspección Técnica de Edificios). Este trámite es complementario y a menudo se solicita de forma conjunta para ahorrar costes de desplazamiento del técnico. En Castilla y León, el Informe de Evaluación de Edificios (IEE) también incluye el certificado energético como una de sus partes fundamentales. Si estás pensando en solicitar subvenciones para la rehabilitación energética (como los fondos Next Generation), disponer de un certificado energético previo y otro posterior a las obras es un requisito indispensable para cuantificar el ahorro conseguido y acceder a las ayudas públicas del 30% al 80% de la inversión.