Según el RD 390/2021, el certificado energético Marcilla de Campos debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica y profesional habilitante. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos debidamente colegiados. En una localidad de carácter rural como Marcilla de Campos, es vital que el técnico conozca las soluciones constructivas tradicionales de la zona de Tierra de Campos, como los muros de carga de gran espesor o los forjados de madera. El profesional debe realizar una inspección al inmueble presencial para tomar datos de cerramientos, huecos, orientaciones y sistemas de climatización. No acepte certificados sin visita, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas graves.
El parque de viviendas en Marcilla de Campos, compuesto por aproximadamente 74 unidades, presenta características propias de los núcleos rurales palentinos. La mayoría de las construcciones son anteriores al año 1980, lo que implica una ausencia de aislamiento térmico en cámara de aire, resultando frecuentemente en calificaciones energéticas E, F o G. Al estar en la zona climática D1, las viviendas sufren una alta demanda de calefacción. Los inmuebles que han sido rehabilitados recientemente, incorporando ventanas de rotura de puente térmico y calderas de condensación o biomasa, pueden alcanzar una letra D o incluso C. Para mejorar la eficiencia en esta zona, las medidas más efectivas suelen ser el trasdosado interior con lana de roca y la sustitución de antiguas calderas de gasóleo por sistemas de aerotermia, lo que puede reducir el consumo energético hasta en un 40% anual.
La normativa que regula la certificación en Marcilla de Campos es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las directrices de la Junta de Castilla y León. El órgano encargado de la gestión es el EREN (Ente Regional de la Energía de Castilla y León). El registro es obligatorio y debe realizarse telemáticamente por el técnico o el propietario. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico exigen que esta etiqueta figure en cualquier oferta, promoción o publicidad dirigida a la venta o arrendamiento del inmueble.
El incumplimiento de la obligación de disponer del certificado energético en Marcilla de Campos puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres categorías: leves (de 300€ a 600€) por anunciar la venta sin mencionar la calificación; graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear la información. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente al no haber cumplido el vendedor con su deber informativo sobre las prestaciones energéticas del edificio.
Además del certificado energético, los propietarios en Marcilla de Campos pueden requerir otros documentos técnicos. Aunque en Castilla y León no existe la cédula de habitabilidad como tal (se sustituye por la licencia de primera o segunda ocupación), si el edificio tiene más de 30 o 50 años (según ordenanza municipal), podría ser obligatoria la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación de los Edificios (IEE). Realizar estos trámites de forma conjunta con el CEE Marcilla de Campos suele suponer un ahorro de costes logísticos al aprovechar la misma visita técnica para la toma de datos de la estructura y la eficiencia.