Manzanillo cuenta con un parque de aproximadamente 55 unidades residenciales, donde predominan las construcciones unifamiliares de tipología tradicional y algunas rehabilitaciones recientes. Debido a que gran parte de estas viviendas fueron construidas antes de la entrada en vigor del CTE de 2006, la calificación energética más común oscila entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a muros de carga con escaso aislamiento térmico y carpinterías antiguas. En esta zona climática D3, las mayores pérdidas energéticas se producen por la cubierta y las ventanas. Para mejorar la letra y subir a una D o C, las intervenciones más rentables suelen ser el trasdosado interior con lana de roca y la sustitución de vidrios sencillos por cristales de baja emisividad con cámara de argón, medidas que pueden reducir el consumo de combustible hasta en un 30%.
El marco normativo que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, mientras que en el ámbito autonómico es competencia de la Consejería de Economía y Hacienda a través del Ente Regional de la Energía (EREN). El registro es obligatorio para que el certificado tenga validez legal y el propietario reciba la etiqueta energética oficial. En Castilla y León, el registro es 100% telemático. Una ventaja competitiva en esta comunidad es la celeridad del sistema de gestión, que permite la descarga del documento con el código de verificación electrónica (CVE) de manera ágil. Es fundamental que la dirección del inmueble coincida exactamente con la que figura en la Referencia Catastral para evitar rechazos administrativos durante el proceso de inscripción.
La ausencia del certificado energético en Manzanillo al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado (validez de 10 años, o 5 años si la calificación es G).
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin cumplir los requisitos legales.
En un entorno rural como Manzanillo, el control administrativo se ha intensificado en los portales inmobiliarios, donde el campo de la etiqueta energética es ya un requisito de validación obligatorio.