El parque de viviendas de Mandayona, compuesto por unas 435 unidades, refleja la realidad de muchos núcleos rurales de Guadalajara. Predominan las viviendas unifamiliares de construcción tradicional, muchas de ellas anteriores a la normativa NBE-CT-79, lo que implica una falta generalizada de aislamiento térmico en muros y cubiertas. Por ello, la calificación más frecuente en la zona oscila entre las letras E y G. Las viviendas de piedra o muros gruesos tienen buena inercia térmica, pero fallan en la transmitancia de sus cerramientos y en la eficiencia de sus calderas de gasoil o biomasa antiguas. Para mejorar esta nota y alcanzar una D o C, las intervenciones más recomendadas en Mandayona incluyen el trasdosado interior con lana mineral, la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la instalación de sistemas de aerotermia, aprovechando las ayudas a la rehabilitación energética vigentes en Castilla-La Mancha.
El marco legal que regula el CEE Mandayona emana del Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, pero su ejecución práctica depende de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El registro es obligatorio y debe realizarse de forma telemática ante la Dirección General de Transición Energética. Este organismo es el encargado de supervisar que los certificados cumplen con los requisitos de calidad y de emitir la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es importante conservar el justificante de registro, ya que será solicitado por el notario en caso de venta o por el arrendatario en caso de alquiler. Fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que la etiqueta debe figurar en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler del inmueble.
No disponer del certificado energético en Mandayona ante una inspección o trámite de compraventa puede derivar en sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en tres niveles: las leves (300€ a 600€), como no mencionar la calificación en los anuncios de portales inmobiliarios; las graves (601€ a 1.000€), por vender o alquilar sin entregar el certificado válido; y las muy graves (1.001€ a 6.000€), por falsear el resultado o actuar sin ser técnico competente. En una localidad como Mandayona, donde el mercado de segunda residencia y alquiler rural es relevante, el control administrativo es creciente. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y la escritura de venta podría quedar bloqueada en notaría por falta de este documento esencial.
Además del certificado de eficiencia energética, los propietarios en Mandayona pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad de su edificio. Para inmuebles de más de 30 o 50 años, la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE) pueden ser obligatorios para garantizar la seguridad estructural. Asimismo, si está pensando en realizar reformas para mejorar la letra de su etiqueta energética, es posible que necesite una memoria técnica para solicitar subvenciones de los fondos Next Generation. Realizar estos trámites de forma conjunta con la certificación energética suele suponer un ahorro de costes operativos al aprovechar la misma visita del técnico colegiado a su propiedad en Guadalajara.