El parque de viviendas en Las Ventas de Retamosa, compuesto por unas 2.067 unidades, presenta una dualidad interesante. Por un lado, el casco antiguo cuenta con edificaciones tradicionales donde predominan los muros de carga con escaso aislamiento, lo que suele resultar en calificaciones E, F o G. Por otro lado, el gran crecimiento urbanístico experimentado entre los años 2000 y 2010 trajo consigo un volumen importante de viviendas unifamiliares adosadas e independientes que cumplen con normativas de aislamiento más estrictas (NBE-CT-79), situándose habitualmente en la letra E o D.
Dado que nos encontramos en la zona climática D3, las mayores pérdidas de energía se producen por infiltraciones en ventanas y falta de aislamiento en cubiertas. Las mejoras más efectivas en esta zona para elevar la calificación incluyen la instalación de vidrios bajo emisivos y la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia, que pueden llegar a subir hasta dos letras en la escala de eficiencia.
El marco legal principal es el Real Decreto 390/2021, que amplía la obligatoriedad del certificado a más supuestos que la normativa anterior. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Es vital que el certificado esté debidamente registrado para que la etiqueta tenga el código de registro oficial, único elemento que valida el documento ante terceros. Los técnicos deben realizar la presentación telemática aportando el archivo .xml generado por los programas oficiales reconocidos por el Ministerio para la Transición Ecológica. Sin este trámite, el propietario se expone a que el notario paralice la venta o a que el contrato de arrendamiento sea impugnado por falta de información obligatoria para el inquilino.
No disponer del certificado energético en Las Ventas de Retamosa cuando es preceptivo puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear el resultado del certificado o actuar como certificador sin ser técnico competente.
En una localidad con un mercado de alquiler activo, las inspecciones de consumo pueden detectar fácilmente la ausencia de la etiqueta en anuncios públicos, por lo que el coste del certificado (desde 99€) es insignificante comparado con el riesgo de una multa mínima de 300€.