Lagartera cuenta con un parque inmobiliario de aproximadamente 1.110 viviendas, donde predominan las construcciones unifamiliares de arquitectura tradicional y viviendas entre medianeras. Una gran parte de estas edificaciones fueron construidas antes de la implementación del Código Técnico de la Edificación de 2006, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento térmico en muros de fachada y al uso de carpinterías de aluminio sencillo.
Para mejorar la letra en el certificado energético Lagartera, las recomendaciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, así como la actualización de calderas antiguas por sistemas de condensación o aerotermia. En el caso de las viviendas unifamiliares, el aislamiento de cubiertas puede mejorar la eficiencia en hasta un 30%, reduciendo drásticamente el consumo en la zona climática D3.
El marco legal que regula la certificación en Lagartera es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal. En el ámbito autonómico, el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla-La Mancha, dependiente de la Consejería de Desarrollo Sostenible, es el organismo encargado de custodiar y validar las etiquetas. El registro es un trámite obligatorio para que el certificado tenga validez legal ante terceros. La tasa administrativa actual para una vivienda unifamiliar o piso se sitúa en los 16,29 euros. Una vez registrado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa vigente.
No disponer del certificado energético en Lagartera durante el proceso de venta o alquiler puede acarrear graves consecuencias económicas. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves. Las multas oscilan entre los 300 y los 6.000 euros. Publicar un anuncio en portales inmobiliarios sin mostrar la calificación energética se considera una infracción leve. Vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario escala a la categoría de grave. Además de la sanción económica, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el adquirente alegando vicios ocultos o incumplimiento de requisitos legales, lo que supone un riesgo jurídico inasumible para el propietario.