La normativa vigente establece que solo los técnicos competentes pueden emitir certificados de eficiencia energética. Estos profesionales deben poseer una titulación habilitante como arquitectura, arquitectura técnica, ingeniería o ingeniería técnica. Para un inmueble en La Serna, lo más recomendable es contar con un técnico colegiado que conozca las particularidades constructivas de la provincia de Palencia. El técnico asume la responsabilidad civil del documento y debe estar dado de alta en los registros correspondientes. Su labor no es solo "poner una letra", sino realizar una inspección al inmueble rigurosa, analizando la envolvente térmica y las instalaciones, para proponer mejoras reales que reduzcan el consumo de energía y mejoren el confort térmico en una zona de clima continental frío.
La Serna es un núcleo rural con un parque inmobiliario compuesto mayoritariamente por 76 unidades residenciales, donde predominan las viviendas unifamiliares de construcción tradicional. Debido a que gran parte de estas edificaciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen presentar deficiencias en el aislamiento de muros de piedra o ladrillo sin cámara y ventanas de vidrio sencillo. Sin embargo, rehabilitaciones recientes que incluyen cambio de carpinterías por PVC con rotura de puente térmico y la instalación de calderas de biomasa o pellets (muy comunes en el entorno rural palentino) pueden elevar la calificación a niveles C o D. En el caso de obra nueva o rehabilitaciones integrales, alcanzar una letra B o A es posible mediante el uso de aerotermia y trasdosados de lana de roca.
El marco normativo que regula el certificado energético La Serna es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las directrices de la Junta de Castilla y León. El órgano encargado de la gestión de estos datos es el EREN (Ente Regional de la Energía de Castilla y León). Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro para que tenga validez legal ante terceros. Una vez registrado, se emite la etiqueta de eficiencia energética, que tiene un código de registro único. Este documento es el que solicitan los portales inmobiliarios y los notarios. La validez máxima del certificado es de 10 años, excepto cuando la calificación es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años para incentivar la mejora de los edificios menos eficientes del parque inmobiliario autonómico.
No disponer del certificado energético en vigor para vender o alquilar una vivienda en La Serna puede acarrear graves consecuencias económicas y legales. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las sanciones se dividen en tres niveles: las leves (300€ a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; las graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del registro. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y la compraventa podría sufrir retrasos significativos en la firma notarial, ya que los notarios tienen la obligación de exigir el documento y comprobar su vigencia en el registro de Castilla y León.