La normativa vigente establece que solo técnicos competentes con titulación académica habilitante pueden emitir el certificado de eficiencia energética en La Iglesuela del Cid. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros de edificación, entre otros profesionales colegiados. Es imperativo que el técnico realice una inspección al inmueble presencial para verificar personalmente los cerramientos, el tipo de ventanas, la orientación y la eficiencia de los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria. Contratar a un técnico con experiencia en la provincia de Teruel asegura un conocimiento profundo de las soluciones constructivas tradicionales de la zona, como los muros de piedra de gran espesor habituales en el núcleo histórico, lo que resulta en una calificación mucho más precisa y ajustada a la realidad del edificio.
La Iglesuela del Cid presenta un parque inmobiliario singular, con unas 393 unidades residenciales donde predominan las viviendas unifamiliares de arquitectura tradicional y edificios de baja altura. Dado que una parte importante de las construcciones son anteriores a la normativa térmica de 1979, la calificación energética más frecuente se sitúa entre las letras E y G. Estos inmuebles suelen presentar grandes inercias térmicas por sus muros de piedra, pero carecen de aislamiento en cubiertas y cámaras de aire. Para mejorar la letra en el certificado, las actuaciones más efectivas en esta zona climática B3-C2 incluyen la sustitución de ventanas sencillas por modelos con rotura de puente térmico y la actualización de calderas antiguas por sistemas de biomasa o aerotermia. En viviendas de obra nueva o rehabilitaciones integrales post-2007, es posible alcanzar calificaciones C o B con relativa facilidad.
Toda certificación en la localidad se rige por el marco estatal del Real Decreto 390/2021. En el ámbito regional, el registro se tramita ante la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El proceso es telemático y requiere la firma electrónica del técnico actuante. Una de las grandes ventajas para los propietarios en La Iglesuela del Cid es que Aragón mantiene la exención de tasas para el registro de certificados de edificios de viviendas, facilitando el trámite administrativo. Una vez registrado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que contiene el código de registro y la escala de colores que indica el nivel de emisiones y consumo de energía primaria no renovable. Este documento es custodiado por el IDAE a nivel nacional para el control estadístico de la eficiencia del parque edificado español.
No disponer del certificado energético vigente en La Iglesuela del Cid puede acarrear graves consecuencias económicas y legales. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las sanciones se dividen en tres niveles. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación, conllevan multas de 300 a 600 euros. Las graves, como no entregar el certificado al comprador o inquilino, pueden alcanzar los 1.000 euros. Finalmente, el falseamiento de datos se considera infracción muy grave con multas de hasta 6.000 euros. Además de la sanción económica, la ausencia del CEE puede paralizar la firma de una escritura ante notario o provocar la nulidad del contrato de arrendamiento si el inquilino lo denuncia por incumplimiento de requisitos básicos.
Al solicitar su certificación de eficiencia energética, muchos propietarios en La Iglesuela del Cid aprovechan para realizar otros trámites técnicos necesarios. Para edificios que superan los 50 años de antigüedad, es recomendable realizar de forma conjunta el Informe de Evaluación del Edificio (IEE), que incluye la Inspección Técnica de Edificios (ITE). Aunque en municipios pequeños la obligatoriedad de la ITE depende de planes municipales o ayudas a la rehabilitación, disponer de ambos estudios facilita el acceso a subvenciones de los Fondos Next Generation para la mejora de la eficiencia energética. Estos fondos pueden cubrir hasta el 80% de la inversión en aislamiento o cambio de sistemas de calefacción.