Según lo estipulado por el RD 390/2021, solo técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales e ingenieros de edificación debidamente colegiados. En la provincia de Teruel, contamos con una red de técnicos que conocen la arquitectura tradicional de la zona, garantizando que la inspección al inmueble sea exhaustiva. Durante la visita, el técnico medirá las estancias, comprobará el aislamiento en muros, analizará la carpintería exterior y revisará los sistemas de climatización o producción de agua caliente sanitaria. Es fundamental desconfiar de servicios que prometen el certificado sin desplazamiento físico, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas graves.
El parque de 92 viviendas de La Cuba se caracteriza por ser mayoritariamente de tipología rural unifamiliar, con muchas construcciones que datan de antes de 1980, previo a la primera normativa de aislamiento térmico en España (NBE-CT-79). Por ello, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Las casas de piedra con muros gruesos presentan una buena inercia térmica, pero suelen penalizar en el certificado debido a la falta de rotura de puente térmico en ventanas o calderas de gasoil antiguas. Para mejorar la letra en La Cuba, las recomendaciones más efectivas suelen ser la instalación de calderas de biomasa (aprovechando recursos locales) y la sustitución de vidrios sencillos por cristales bajo emisivos con cámara de aire, lo que puede elevar la calificación a una D o incluso C en viviendas rehabilitadas.
En la comunidad autónoma de Aragón, la gestión de los certificados recae sobre el Departamento de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial. El registro es obligatorio y debe realizarse de forma telemática. La normativa autonómica exige que cualquier oferta, promoción o publicidad de venta o alquiler incluya la etiqueta energética de forma visible. El incumplimiento de este registro impide que el certificado tenga validez legal ante el Registro de la Propiedad. Todas las actuaciones se enmarcan en las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el IDAE, buscando reducir las emisiones de CO2 del parque edificado. Al finalizar el trámite, el propietario recibe un documento oficial con un código de registro único y la etiqueta con el consumo de energía primaria no renovable.
La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador estricto para proteger a los consumidores. No disponer del certificado energético en La Cuba al anunciar una vivienda puede acarrear multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€ según la gravedad de la infracción. Las faltas leves (300-600€) incluyen publicitar el inmueble sin mencionar la calificación. Las graves (601-1.000€) se aplican si se vende o alquila sin entregar el certificado al comprador o arrendatario. Por último, las muy graves (1.001-6.000€) se reservan para casos de falsedad documental. Dado el pequeño tamaño de La Cuba, cualquier transacción inmobiliaria es fácilmente monitorizable por la administración, por lo que el riesgo de sanción por falta de CEE es elevado y no compensa el ahorro del trámite.
Además del certificado energético, los propietarios en La Cuba pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad de su edificio. Para construcciones de más de 50 años, es recomendable consultar la obligatoriedad del Informe de Evaluación del Edificio (IEE), que en Aragón integra la inspección técnica (ITE) y el propio CEE. Aunque en municipios de menos de 1.000 habitantes la exigencia de la ITE suele ser menor, contar con ella aumenta el valor de mercado de la propiedad y garantiza su seguridad estructural. También es común solicitar la cédula de habitabilidad si se va a dar de alta un nuevo suministro de luz o agua en una vivienda rehabilitada.