De acuerdo con el Real Decreto 390/2021, el certificado de eficiencia energética Junciana debe ser realizado exclusivamente por técnicos competentes que posean la titulación académica habilitante. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades. Todos nuestros técnicos están colegiados y cuentan con el seguro de responsabilidad civil obligatorio para ejercer la actividad profesional en la provincia de Ávila. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble, donde tomará datos críticos como la orientación de la fachada, el tipo de cerramientos, el grosor de los muros y la eficiencia de los sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria. Elegir un profesional con experiencia local en la zona climática D3 asegura que las recomendaciones de mejora sean realistas y efectivas para reducir el consumo energético real de la vivienda.
Junciana cuenta con un parque de aproximadamente 182 inmuebles, donde predominan las viviendas unifamiliares de tipología tradicional y autoconstrucción. Dada la antigüedad media de muchas de estas construcciones, que a menudo superan los 40 o 50 años, la calificación energética más habitual se sitúa en las letras E, F o G. Estas calificaciones reflejan una envolvente térmica con puentes térmicos significativos y sistemas de calefacción basados habitualmente en calderas de gasoil o biomasa antigua. Al encontrarnos en la zona climática D3, los inviernos en Junciana son rigurosos, lo que penaliza la letra si el aislamiento es deficiente. Para mejorar la eficiencia y subir de escalón en la etiqueta (por ejemplo, de una F a una D), las intervenciones más recomendadas suelen ser la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y vidrio bajo emisivo, así como el trasdosado de muros con aislamiento mineral. Un inmueble con mejor letra no solo cumple la ley, sino que aumenta su valor de mercado en Ávila.
El marco normativo que regula la eficiencia energética en Junciana es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, y las directrices del Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN) a nivel autonómico. El registro es obligatorio y debe realizarse telemáticamente a través de la plataforma oficial de la Junta de Castilla y León. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental que el propietario conserve el documento original y la etiqueta energética, ya que deben mostrarse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler en portales inmobiliarios. El incumplimiento de este registro puede invalidar el contrato de arrendamiento o paralizar una firma ante notario en la provincia de Ávila. Las fuentes oficiales, como el Ministerio para la Transición Ecológica, supervisan el cumplimiento de estas normativas para fomentar la descarbonización del parque edificado español.
No disponer del certificado energético Junciana cuando existe obligación legal puede acarrear sanciones económicas considerables. Según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las multas se dividen en tres categorías. Las infracciones leves (como no mencionar la calificación en los anuncios) conllevan multas de 300€ a 600€. Las graves (vender o alquilar sin entregar el certificado) pueden alcanzar los 1.000€. Finalmente, las infracciones muy graves (falsear el resultado del certificado) pueden suponer multas de hasta 6.000€. En un núcleo rural como Junciana, donde el mercado de segunda mano y el alquiler vacacional tienen presencia, las inspecciones administrativas y las denuncias de inquilinos por falta de transparencia energética son riesgos reales. Además de la multa, el propietario se enfrenta a la posible resolución del contrato de alquiler por parte del arrendatario, alegando el incumplimiento de las condiciones de habitabilidad y eficiencia exigidas por la normativa vigente.