Según el Real Decreto 390/2021, solo los técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos, quienes deben estar debidamente colegiados. En Hormigos, nuestros técnicos no solo poseen la titulación requerida, sino que conocen profundamente el parque inmobiliario rural de Toledo. La labor del técnico incluye la inspección al inmueble para medir cerramientos, identificar puentes térmicos y analizar los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria (ACS). No confíe en ofertas que omitan la visita presencial, ya que el certificado carecería de validez legal y podría derivar en la anulación del contrato de compraventa o alquiler.
Hormigos se caracteriza por un parque inmobiliario compuesto mayoritariamente por 1532 viviendas, donde predominan las construcciones unifamiliares y casas de pueblo. Debido a que gran parte del tejido residencial fue construido antes de la entrada en vigor de normativas térmicas estrictas (como el CTE de 2006), la calificación más común suele situarse entre las letras E y G. La zona climática D3 de Toledo impone una alta demanda en calefacción durante los meses de invierno. Para mejorar esta calificación y subir al menos una letra en la escala energética, las intervenciones más efectivas en esta zona son el trasdosado de fachadas con aislante térmico y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías de PVC con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. Una vivienda con calificación D en Hormigos puede ahorrar hasta un 30% en facturas energéticas respecto a una con letra G.
El marco normativo nacional está definido por el RD 390/2021, pero la gestión administrativa recae en la Dirección General de Transición Energética de Castilla-La Mancha. Es obligatorio que todo certificado realizado en Hormigos sea inscrito en el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de la comunidad autónoma. Este registro garantiza que el documento es auténtico y permite al IDAE y al Ministerio para la Transición Ecológica supervisar el cumplimiento de los objetivos de descarbonización. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. La etiqueta energética resultante debe ser incluida obligatoriamente en cualquier anuncio publicitario en portales inmobiliarios.
No disponer del certificado energético en vigor para vender o alquilar una propiedad en Hormigos conlleva riesgos legales y económicos importantes. Según la Ley 8/2013, las infracciones se categorizan en leves, graves y muy graves, con sanciones que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Una infracción leve común es anunciar un inmueble sin mencionar su calificación energética. Las infracciones graves incluyen vender o alquilar sin entregar el certificado al nuevo propietario o inquilino. Además de la multa pecuniaria, la falta de este documento puede provocar que el contrato de arrendamiento sea impugnado o que el notario paralice la firma de la escritura de compraventa, causando retrasos costosos y pérdida de confianza entre las partes interesadas.