Horche presenta un parque inmobiliario heterogéneo con unas 1.785 unidades. En el casco antiguo, predominan viviendas de construcción tradicional, muchas de ellas anteriores a 1980, donde es habitual obtener calificaciones de tipo E, F o incluso G debido a la falta de aislamiento en muros y carpinterías antiguas. Por otro lado, las urbanizaciones de construcción más reciente (posteriores a 2007) suelen alcanzar letras D o C gracias al cumplimiento del Código Técnico de la Edificación. Al estar en la zona climática D3, las mejoras que más impacto tienen en la calificación en Horche son el trasdosado de paredes exteriores con aislante térmico y la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o condensación, que pueden elevar la nota hasta una B o A.
El marco legal que regula el CEE Horche es el RD 390/2021 a nivel estatal, complementado por la gestión autonómica de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El órgano encargado es la Dirección General de Transición Energética. Es imperativo que el certificado esté inscrito en el registro oficial para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética, un documento que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de la vivienda. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos procedimientos aseguren la transparencia en el mercado inmobiliario y fomenten el ahorro energético nacional.
No disponer del certificado energético en Horche siendo obligatorio puede acarrear graves sanciones económicas según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser invalidado y el vendedor podría verse obligado a indemnizar al comprador por vicios ocultos relacionados con el consumo energético del inmueble.