El parque de viviendas de Graus, compuesto por 2786 unidades, presenta una tipología variada que influye directamente en los resultados del CEE. En el casco histórico, con edificios de muros de piedra y construcción tradicional pre-1980, lo más habitual es obtener una calificación energética E, F o G debido a la falta de aislamiento en cámaras de aire. Por otro lado, las promociones construidas tras la entrada en vigor del CTE en 2006 suelen alcanzar letras C o D. Para mejorar la eficiencia en la zona climática D1 de Graus, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado de paredes exteriores y la sustitución de ventanas por vidrios bajo emisivos con rotura de puente térmico, lo que puede elevar la calificación en uno o dos niveles.
El registro de certificados energéticos en Aragón es obligatorio y se gestiona a través de la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. Este trámite es esencial para que el documento tenga validez legal ante terceros. El procedimiento sigue las directrices del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica. Una vez que el técnico registra el archivo XML generado, la administración emite la etiqueta energética oficial, que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler. La vigencia del certificado es de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años, incentivando así la renovación y mejora del parque edificado.
No disponer del certificado energético en Graus cuando se publicita una vivienda puede acarrear sanciones graves según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles: leves (de 300€ a 600€) por no incluir la etiqueta en los anuncios; graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado; y muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado o actuar sin ser técnico competente. En una localidad con alta demanda de alquiler vacacional y residencial, el control sobre la eficiencia energética es cada vez más estricto, por lo que cumplir con el trámite es la mejor inversión para evitar problemas legales.