El parque de viviendas de Grajal de Campos, compuesto por unas 206 unidades, se caracteriza por una mezcla de construcciones tradicionales de adobe y ladrillo junto con renovaciones posteriores. Dado que gran parte del tejido residencial es anterior al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética más común oscila entre las letras E y G. Las viviendas unifamiliares suelen presentar pérdidas térmicas por cubiertas no aisladas y carpinterías antiguas. Para mejorar la etiqueta energética Grajal de Campos y subir hasta una letra D o C, las recomendaciones técnicas más efectivas suelen ser el trasdosado interior de muros con lana de roca, la sustitución de vidrios sencillos por cristales de baja emisividad y la actualización de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en este clima C1.
La normativa que regula la certificación en Grajal de Campos es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, complementado por las directrices de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de gestionar el registro es el Ente Regional de la Energía (EREN). En esta comunidad, el registro es obligatorio tanto para edificios existentes como para obra nueva. Una vez que el técnico registra el archivo XML generado, la administración emite la etiqueta energética oficial que incluye el número de registro, necesario para cualquier contrato de compraventa o alquiler. Es importante destacar que el certificado tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos procesos cumplan con los objetivos de descarbonización para 2050.
No disponer del CEE Grajal de Campos al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por no entregar el certificado al comprador o arrendatario en el momento de la firma.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad de carácter rural pero con gran valor histórico como Grajal de Campos, el control administrativo se intensifica en portales inmobiliarios para asegurar que el consumidor final reciba información veraz sobre el gasto energético del inmueble.