De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. Para una localidad como Fuenferrada, contar con un técnico que conozca la arquitectura tradicional de la provincia de Teruel es una ventaja, ya que sabrá valorar correctamente los muros de carga de piedra o los forjados de madera típicos de la zona. La inspección al inmueble es un requisito legal innegociable; el técnico debe personarse para tomar mediciones de fachadas, huecos, orientaciones y revisar los sistemas de agua caliente sanitaria y calefacción. Solo un profesional cualificado garantiza que las propuestas de mejora incluidas en el certificado sean realistas y eficaces para reducir la factura energética.
Fuenferrada cuenta con un parque de aproximadamente 94 unidades inmobiliarias. Al ser un núcleo rural con una población de unos 61 habitantes, la tipología predominante es la vivienda unifamiliar de construcción tradicional. Muchas de estas viviendas fueron construidas antes de la normativa térmica de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas bajas, predominantemente letras E, F o G. La zona climática D3 exige un aislamiento reforzado para combatir las bajas temperaturas. Para mejorar la letra en estas construcciones, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislamiento térmico y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. En rehabilitaciones recientes, la instalación de calderas de biomasa o aerotermia permite ascender hasta una calificación C o incluso B.
La normativa que regula la eficiencia energética en Fuenferrada emana del marco estatal del Real Decreto 390/2021, pero su gestión práctica depende del Gobierno de Aragón. El órgano competente es el Registro de Certificación de Eficiencia Energética de Edificios de Aragón. Es obligatorio incluir la etiqueta energética en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler. El propietario es el responsable legal de encargar y conservar este documento durante sus 10 años de validez. Las fuentes oficiales, como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, enfatizan que el certificado debe estar siempre a disposición de los posibles compradores o arrendatarios desde el inicio del proceso de comercialización, garantizando la transparencia sobre el consumo energético estimado del inmueble.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético en Fuenferrada puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles: leves (300€ a 600€) por no exhibir la etiqueta en anuncios; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o inquilino; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del certificado. Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente, y el propietario se vería obligado a indemnizar por daños y perjuicios derivados de una información energética errónea u omitida.