De acuerdo con el RD 390/2021, el certificado debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente que posea la titulación de arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico. En Estremera, contamos con un equipo de profesionales colegiados con amplia experiencia en el parque edificatorio de la Alcarria madrileña. El técnico es responsable de realizar la inspección al inmueble, donde medirá las estancias, analizará los puentes térmicos, el tipo de vidrios, el aislamiento de los muros y la eficiencia de los sistemas de climatización (calderas, aire acondicionado, etc.). No confíes en servicios que no exijan la visita presencial, ya que el certificado carecería de validez legal y podría acarrear sanciones administrativas graves tanto para el técnico como para el propietario.
El parque de viviendas de Estremera, compuesto por unas 957 unidades, presenta una tipología mixta entre casas unifamiliares de casco antiguo y promociones de finales del siglo XX. Debido a que gran parte de la construcción es anterior al Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación más frecuente en la zona oscila entre las letras E y G. Al estar en la zona climática D3, las viviendas sin aislamiento térmico sufren altas pérdidas de energía en invierno. Para mejorar la nota y alcanzar una D o C, las intervenciones más efectivas en Estremera suelen ser la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como la instalación de calderas de condensación o sistemas de aerotermia, que pueden reducir el consumo hasta en un 40%.
El marco normativo que regula el certificado energético en Estremera es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional y las directrices de la Comunidad de Madrid a nivel regional. El órgano encargado de gestionar estos expedientes es la Dirección General de Descarbonización y Transición Energética. Una vez registrado el certificado, se emite la Etiqueta Energética Oficial, que es el documento que los portales inmobiliarios exigen mostrar. Este registro garantiza que la información ha sido verificada y que el inmueble cumple con los estándares exigidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Recuerda que el certificado tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años, obligando a una renovación más frecuente para fomentar la rehabilitación energética.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado. En Estremera, las inspecciones pueden derivar de denuncias de inquilinos o de la revisión de anuncios en plataformas digitales. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar su calificación, pueden conllevar multas de 300 a 600 euros. Las infracciones graves, como no entregar el certificado al comprador o arrendatario, pueden ascender hasta los 1.000 euros. Finalmente, falsear el resultado del certificado se considera una infracción muy grave con multas de hasta 6.000 euros. Además de la sanción económica, la ausencia del CEE puede invalidar el contrato de compraventa o alquiler, generando un problema legal mayor para el propietario.