La normativa española, a través del RD 390/2021, estipula que solo técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales e ingenieros técnicos, todos ellos debidamente colegiados. Para una vivienda en El Losar del Barco, contratar a un técnico que conozca la arquitectura tradicional de la zona y los materiales constructivos típicos de la provincia de Ávila es una ventaja. El técnico tiene la obligación de realizar una inspección al inmueble presencial para tomar medidas, revisar el sistema de calefacción (calderas de gasoil, biomasa o eléctricas habituales en la zona) y comprobar el estado de los cerramientos. No confíe en servicios que no ofrezcan la visita física, ya que el certificado carecería de validez legal y podría acarrear sanciones graves.
El parque de viviendas de El Losar del Barco, compuesto por unas 284 unidades, presenta características propias de los núcleos rurales de montaña en Ávila. Predominan las construcciones unifamiliares de piedra o mampostería, muchas de ellas anteriores a la normativa térmica de 1979. Por ello, la calificación más frecuente en el municipio suele oscilar entre las letras E y G. Las viviendas rehabilitadas recientemente o de nueva planta pueden alcanzar niveles D o C. Para mejorar la nota energética en esta zona climática D3, las acciones más efectivas suelen ser el trasdosado interior con aislamiento térmico y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. Estas mejoras no solo suben la letra en la etiqueta, sino que reducen drásticamente el gasto en calefacción durante los inviernos abulenses.
En Castilla y León, el registro de los certificados se gestiona a través del Ente Público Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), mediante la plataforma telemática CEREN. Es obligatorio que todo certificado energético en El Losar del Barco esté inscrito en este sistema para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. El proceso sigue las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es responsabilidad del propietario mantener este documento en vigor y entregarlo al nuevo inquilino o comprador en el momento de la firma.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece sanciones severas por el incumplimiento de la normativa de eficiencia energética. En El Losar del Barco, no disponer del certificado para anunciar una vivienda en portales inmobiliarios puede acarrear multas leves de entre 300€ y 600€. Si se vende o alquila un inmueble sin entregar el certificado original, la infracción se considera grave, con multas que alcanzan los 1.000€. En casos de falsificación de datos, la sanción puede llegar hasta los 6.000€. Además de la multa económica, la ausencia de este documento puede paralizar una venta ante notario, ya que es un requisito obligatorio para la inscripción de la escritura en el Registro de la Propiedad de Ávila.