De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes que posean una titulación académica y profesional habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos colegiados. En El Barco de Ávila, contamos con un equipo de profesionales que conocen perfectamente la normativa local y las particularidades constructivas de la zona de la Sierra de Gredos. El técnico es responsable de realizar la inspección al inmueble obligatoria, donde tomará medidas, analizará los cerramientos, ventanas y los sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria. Elegir un técnico colegiado garantiza que el certificado sea válido ante notarios y administraciones, evitando problemas legales en las transacciones inmobiliarias.
El Barco de Ávila cuenta con un parque de aproximadamente 2653 viviendas. Su tipología es mixta, combinando edificios de viviendas de mediados del siglo XX con casas unifamiliares de piedra tradicionales y promociones más recientes. Debido a que gran parte del parque fue construido antes de la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación de 2006, la calificación energética más frecuente se sitúa entre las letras E y G. La zona climática D3 exige un alto consumo de calefacción durante los meses fríos. Para mejorar la letra en el certificado energético El Barco de Ávila, las medidas más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislante térmico y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo, lo que puede elevar la calificación a una D o C.
La normativa que regula la certificación energética a nivel nacional es el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae sobre la Junta de Castilla y León. El órgano encargado es el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León (CEREN). Este trámite es obligatorio para que el certificado tenga validez legal. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética, que tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación es de clase G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que la presentación de la etiqueta es obligatoria en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler del inmueble en portales inmobiliarios.
No disponer del certificado energético en vigor puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear el resultado del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En El Barco de Ávila, donde el mercado de alquiler vacacional y residencial es activo, la vigilancia sobre estos documentos ha aumentado, siendo un requisito que los notarios exigen sistemáticamente en el momento de la firma de escrituras.